De vergüenza ajena
Ángela
18-9-2022
Estamos asistiendo a un espectáculo lamentable. Días enteros la radio, la prensa y la televisión llorando la muerte de la reina de Inglaterra, la monarquía que representa lo peor del mundo. Las televisiones no cesan en su afán de mostrar su dolor ante tamaña pérdida. Que la Comunidad de Madrid declare tres días de luto por la muerte de Isabel II, reina del país históricamente enemigo de España, es ridículo. España olvida más de lo que debiera, Inglaterra, nunca. Sirva de ejemplo una fecha de una guerra que no tiene nada que ver con nosotros: la guerra de las Malvinas. En 1982 estalla la guerra entre Inglaterra y Argentina, dura unos meses, del 2 de abril de 1982 al 14 de junio. ¿Cuándo celebran el gran desfile de la victoria de Inglaterra? El 12 de octubre, día de la Hispanidad. Ellos sí saben quién es su enemigo histórico.
Todas las monarquías tienen sus cosas raras, pero a la inglesa no le falta de nada: un rey nazi, el marido de la reina un eugenista maltusiano, emparentado con nazis; un hijo de la reina acusado de abuso de menores (no salía de la isla del perverso Epstein); una muerte, la de Lady Di sobre la que han caído chorros de tinta, de la que tarde o temprano se sabrá si fue un accidente o un asesinato disfrazado de accidente (los servicios secretos en general y los ingleses en particular son especialistas en hacer pasar los asesinatos que cometen por accidentes); en fin, una familia ejemplar y una reina, sobrina, esposa, y madre o muy tonta como para no enterarse de lo que hacen los que la rodean, o lo sabía y le parecía bien, o lo sabía y lo dejaba pasar. No hay más opciones.
La familia real inglesa esconde muchos secretos y se lava la cara para que no se los vean. Para empezar no son Windsor. Se inventan el nombre de Windsor para esconder su origen alemán: los Sajonia Coburgo-Gotha. El cambio lo decide Jorge V en 1917 en la I Guerra Mundial para que sus súbditos no los relacionen con sus enemigos alemanes. Los aviones alemanes que estaban bombardeando Londres se llamaban Gotha G.IV; que los aviones que bombardeaban a la población se llamaran igual que el rey no beneficiaba a la corona.
La reina Isabel II llegó al trono cuando su tío Eduardo VIII tuvo que abdicar no porque quisiera casarse con una divorciada, esa es la excusa que pusieron y que todavía repiten los periodistas haciéndonos creer en una historia de amor. Eduardo VIII, el que enseñaba a su sobrina, la futura reina, los saludos nazis, abdicó porque era nazi y estaba dispuesto a todo para que el nazismo se impusiera en las islas británicas. No era el único …

Yo creo que no hay que matar; por eso, por mis principios morales, estoy en contra de la pena de muerte. Pero el que mata no tiene los mismos principios morales que yo, según ellos sí se puede matar, de hecho, matan; entonces los que matan tienen que admitir que si ellos pueden matar, los demás también pueden matarlos a ellos.
Claro que siempre hay un lameculos, como Pablo Guimón, que escribía en un artículo del 6-4-2019 en El País: “Antes de que prendan los foros de amigotes en WhatsApp, indignados ante el linchamiento público de un hombre decente a manos de hordas feministas, procede aclarar que nadie lo acusa de agresión sexual. Nadie duda de su decencia”. Falso de toda falsedad. Para empezar, media humanidad duda de su decencia y no sólo poro ese motivo. Y eso de que nadie lo acusa de agresión sexual también es falso.
Y sigue: “Pero, en la era MeToo, sus bromas, abrazos y besos se ven hoy bajo otra luz. “No insinúo que violara la ley, pero las transgresiones que la sociedad contempla como menores (o que ni siquiera ve como transgresiones) a menudo son notables para la persona en el extremo receptor”, escribía la semana pasada Lucy Flores, excongresista del Estado de Nevada, que acusó a Biden de haberse aproximado a ella por la espalda y besado levemente la …
El gran Fernando Arrabal parece un niño perdido. Es como si se sintiera desprotegido por la pérdida de su padre, tantos años atrás que suponen una vida entera. El desamparo del huérfano.
Si damos por hecho que han espiado al presidente del gobierno, y puestos a investigar, lo lógico sería empezar por los principales sospechosos: los dueños de Pegasus. Los diseñadores del programa son Niv Carmi, exagente del Mossad; Shalev Hulio excomandante militar y Omri Lavie. Los tres fundaron la empresa NSO. Ellos dicen que solamente venden el programa y quien lo compra hace con él lo que quiere. Peros estos tipos, según especialistas en ciberseguridad, tienen acceso a toda la información que consigue su programa.