¡Todos a la cárcel!
Ángela
31-10-2025
Ha pasado un año desde la dana en Valencia, esa terrible tormenta que provocó que el agua desbordara las ramblas, los cauces de los arroyos, los barrancos que arrasaron poblaciones enteras dejando tras de sí 229 muertos (¡se dice pronto: 229 muertos!), miles de casas destruidas, miles de coches destrozados, en fin, miles de familias arruinadas, que nunca en su vida habrían podido imaginar algo tan dantesco. La vida se paró un 29 de octubre de 2024 en Valencia.
Y los responsables siguen ahí.
Porque hay unos responsables en esta hecatombe:

-Los que durante años han guardado en un cajón (y ahí sigue) un Plan Hidrológico Nacional en el que se prevén actuaciones para evitar los destrozos que produce la naturaleza, al mismo tiempo que distribuye el agua a otras regiones de manera ordenada.
-Los que presionados por locos ecologistas han sido incapaces de ordenar la limpieza de los cauces de los arroyos y ramblas para evitar el desbordamiento.
– Los encargados de vigilar los cauces de la cuenca del Júcar que han sido incapaces de detectar los problemas que iba a generar esa tormenta catastrófica.
– Miguel Polo, el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar, por haber desactivado la alerta hidrológica hasta en tres ocasiones durante el día de la dana. Miguel Polo participó junto con otros representantes de la CHJ en una reunión de forma telemática que convocó a las 17:00 horas el Centro de Coordinación Operativo Integrado (CECOPI) para evaluar la situación. Durante el encuentro, se informó sobre el aumento de caudales en el Magro y el Júcar, pero no se mencionó la situación en la Rambla del Poyo a pesar de que los datos indicaban una nueva crecida alarmante.
–Teresa Ribera, exministra de Transición Ecológica que canceló el proyecto de adecuación y drenaje de la Rambla del Poyo en 2021. La inversión prevista era de 228 millones que le parecieron demasiados a la ministra, motivo por el cual no se llevó a cabo el proyecto, con el resultado por todos conocido.

– Carlos Mazón, el presidente de la Comunidad que no se hace responsable de nada cuando sus subalternos han fallado en todo. El responsable de esos ineptos eres tú, Mazón, por eso tienes que irte. Da igual donde estuvieras. Los responsables los pusiste tú, y si no lo hiciste, es problema tuyo. Tienes que irte igualmente.
-La ministra de Defensa, Margarita Robles, que no envió al ejército hasta el cuarto día de la tragedia. Su jefe no la dejaba porque se trataba de poner en evidencia a Mazón antes que salvar a los ciudadanos.
-El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que tampoco envió los efectivos suficientes hasta que los muertos se contaban por centenares.
–Pedro Sánchez, presidente del gobierno español, el puto amo, que nunca se hace responsable de nada. Un miserable capaz de decir: “Si necesitan algo que lo pidan” cuando se estaban ahogando familias enteras en el fango. Eso sí era fango. Él fue el que no permitió llegar a los militares ni a la guardia civil ni la policía hasta días después porque se trataba de desgastar al gobierno regional en manos del PP. Es el máximo responsable, y con más de doscientos muertos tiene que irse. Mejor dicho, habría que haberlo echado hace un año.
Todos, absolutamente todos ellos y algunos más que no mencionamos no solamente tendrían que haber dimitido, sino que tendrían que estar procesados y en la cárcel por negligencia y por abandonar a la población a su suerte. No les llegó ninguna ayuda.

Lo único que funcionó en esos días fueron los ciudadanos que se jugaron la vida para sacar a sus convecinos de las aguas turbulentas; que cogieron palas, cubos, lo que fuera para quitar barro, para sanear viviendas. Gentes de todo tipo y condición: estudiantes, personas mayores, niños, bomberos, albañiles… todos salieron a ayudar. Muchos cientos, miles llegaron de toda España para llevar alimentos, agua, ropa en sus propios coches, conduciendo horas y horas sin pensárselo dos veces. Impresiona la solidaridad del ciudadano español. Siempre dispuesto ayudar. Todo lo que de bueno tiene el ciudadano, lo tienen de malo sus dirigentes.
Y, sin embargo, ahí están todos, con caras circunspectas, como si sintieran la muerte de los ciudadanos, cuando, en realidad, lo que temen son las consecuencias de sus actos u omisiones. Que por otra parte, no ha sido ninguna porque la población está totalmente anestesiada e incapacitada para oponerse a estos malditos.
Funeral laico, no. Funeral masónico
Como remate de un año aciago para los ciudadanos valencianos, han montado desde el gobierno un funeral que dicen laico cuando, en realidad, es un funeral masónico. Hacen partícipes a los familiares de los fallecidos de un funeral masónico cuando la inmensa mayoría son católicos. Desde el poder, imponen a la población no sólo sus leyes, sino también sus ritos. Y los ciudadanos, no se revuelven contra esa ignominia. Pero lo harán, lo haremos. No podemos mantener a esta banda de delincuentes, tipos que no trabajan para el país, que todo lo que hacen es en contra de la población. Ellos caerán y nosotros seguiremos. Así será.
