La bronca del siglo
Ángela
1-3-2025
Lo que se presentaba como un intento de llegar a un acuerdo entre Trump y Zelenski para acabar con la guerra entre Rusia y Ucrania, ha acabado como el rosario de la aurora. Hemos asistido atónitos a una bronca de alto voltaje totalmente inesperada.
En la reunión entre los dos mandatarios estaba previsto firmar un acuerdo sobre las tierras raras de las que dispone Ucrania como pago de los 350.000 millones de dólares que Estados Unidos a través de su entonces presidente Biden ha entregado a Ucrania, y para tratar el fin de la guerra.
El asunto es que, actualmente, tenemos una guerra en Europa y Estados Unidos con Trump al frente, quiere acabar con ella y, precisamente, son los países de la Unión Europea los que no quieren que esta guerra acabe. La respuesta de Starmer, el primer ministro inglés, a la bronca de ayer es que enviará tropas a Ucrania; el presidente francés Macron ha reaccionado diciendo que su apoyo a Zelenski será total. Estos son los más interesados en continuar la guerra; los demás dirigentes europeos, como Pedro Sánchez, están a lo que digan estos dos. La resistencia de Zelenski a terminar la guerra se debe a la presión de Starmer y Macron.
¿Por qué? ¿Qué les lleva a Inglaterra, Francia y Alemania (los demás países secundan a sus jefes) a mantener una guerra que, efectivamente, puede llevarnos a la Tercera Guerra Mundial? El motivo fundamental es acabar con Rusia. Y que no encuentre aliados en Europa. La destrucción del Nord Stream por parte de los anglos se decidió para evitar la relación entre Rusia y Alemania. Y Alemania se lo ha tragado sin rechistar. Hay que aislar a Rusia, se dicen.
Ahora, acusan a Trump de querer negociar con Putin. Toman a Trump por un imbécil (un periodista español definía hoy mismo en un artículo a Trump y Vance como unos paletos; ay, esa suficiencia europea). Quizás todos los que descalifican a Trump estén un poco confundidos. A lo mejor el presidente de
EEUU ha estudiado algo de historia y sabe que no se puede acabar con Rusia así como así, ni de ninguna manera. Los políticos europeos quieren que la guerra continúe al menos un año más para si no acabar con este país, al menos, debilitarlo. Les da igual si mientras tanto mueren muchos miles de personas más. Total, en esta guerra interpuesta, los muertos los ponen los ucranianos.
Los pobres ucranianos son cazados en la calle y obligados a ir al frente. En un vídeo se ve a un grupo de 15 hombres (los he contado) secuestrar a un joven que intenta zafarse de ellos con todas sus fuerzas. Su madre lo defiende como puede, pero los criminales lo meten en un coche, medios desnudo después de tanta pelea, y se lo llevan. Probablemente su madre no vuelva a verlo nunca. El otro día era un joven que paseaba en una bici. Y así todos los días. Esto es lo que están consiguiendo todos los que quieren que la guerra continúe.
De los políticos podemos esperar lo peor, pero los periodistas ¿qué hacen defendiendo la continuidad de la guerra? Sea quien sea el que la comenzó, ¿no se trata de acabar con la muerte de soldados de uno y otro país y la destrucción de las ciudades? Todos, salvo alguna excepción, abogan por la continuidad de la guerra. Una guerra que nunca va a ganar Ucrania. De hecho, la tiene perdida hace tiempo.
Supongo que todos los que defienden la guerra (españoles, ingleses, franceses, etc.) están dispuestos a ir al frente. Que se irán como voluntarios a pelear. Si no es así, no tienen vergüenza. Hablar es muy fácil. Lo difícil es ir a la guerra sabiendo que probablemente no regreses nunca. Pero no, los que claman por la continuidad de la guerra no están dispuestos a luchar, mucho menos a morir. Se trata de que mueran otros para que ellos vivan en paz, una paz justa o injusta.
