Servicios secretos: cazadores cazados
Ángela
13-9-2024
Hay momentos en los que cambia el rumbo de la historia para bien o para mal; ahora, estamos inmersos en uno de ellos. Cada día se producen acontecimientos que alteran nuestras vidas, aunque no nos demos cuenta. Unos ocurren a la vista de todos (guerra de Ucrania, guerra Israel-Palestina) y otros se producen soterradamente, pero también son sangrientos y nos afectan igualmente.
El sabotaje del Nord Stream
El 26 de septiembre de 2022 el Nord Stream 1 y 2, gasoductos construidos para llevar gas a Alemania desde Rusia, fue saboteado. El sabotaje fue llevado a cabo con explosiones marinas que los dejaron totalmente inhabilitados. Al principio se acusaba a Rusia del atentado, algo absurdo teniendo en cuenta que Rusia había pagado más del 50% de su precio y el resto se había repartido entre Alemania y otros países europeos. Posteriormente se acusó a unos ucranianos de los cuales no se sabe nada. Para realizar un sabotaje de este calibre hacen falta muchos conocimientos, muchos medios y buenos servicios de información. El gasoducto interesaba tanto a Alemania como a Rusia, y los anglos nunca aceptarán una colaboración, del tipo que sea, entre estos dos países. No hace falta ser experto en geoestrategia para suponer de dónde vienen los tiros.
Atentados y accidentes
Los casos de atentados contra políticos son continuos:
El 15 de mayo de 2024, Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia recibió varios disparos que lo dejaron al borde de la muerte. Un tipo se acercó a él y le disparó con todos sus guardaespaldas rodeándolo. El vídeo del atentado muestra la infame actuación de los que supuestamente tenían que protegerlo. Robert Fico había criticado la actuación de la OTAN en la guerra entre Rusia y Ucrania, no estaba dispuesto a seguir con el apoyo militar a Zelenski, estaba en contra de las sanciones contra Rusia; en fin, su postura era totalmente contraria a la de los países aliados contra Rusia. Otro punto en su contra era su oposición a la vacunación masiva por COVID. Nada de eso sale gratis. Por supuesto, todos los medios de comunicación hablan del intento de asesinato como la obra de un “lobo solitario”.
Pocos días después, el 19 de mayo en Irán fallece el presidente Ebrahim Raisí, junto con su ministro de Exteriores en un accidente de helicóptero, dicen que debido a una intensa niebla en la zona. Claro que un accidente es posible, tan posible como un atentado.
El 13 de julio Donald Trump recibe un disparo que estuvo a punto de matarlo cuando daba un mitin. Le hirió en la oreja pero pudo volarle la cabeza. Las imágenes muestran claramente cómo los asistentes al acto señalan a un tipo apostado con un rifle en el tejado de un edificio a menos de cien metros de donde está situado Trump. Algunos asistentes han visto subir al joven con el rifle, avisan a la policía, pero le da tiempo a prepararse, apuntar y disparar antes de que los francotiradores apostados a corta distancia respondan a los tiros, dejándolo muerto. Los medios de comunicación, cómo no, hablan de otro lobo solitario. Los lobos solitarios son manadas.
El 31 de julio es asesinado en Irán, Ismail Haniya, dirigente de Hamás. Haniya que había acudido a la investidura del nuevo presidente iraní Masoud Pezeshkian, fue asesinado en la residencia en la que se alojaba. Ahí no hay muchas dudas: Israel, sólo o en compañía de otros, está detrás de su muerte.
Como en el sabotaje del Nord Stream, los servicios de información son esenciales para realizar estos atentados (o accidentes).
Pero no son sólo los políticos los protagonistas de sucesos de este tipo.
A los espías les gustan los yates
El naufragio del yate de ultra lujo Bayesian a pocas millas de la costa de Porticello, en el golfo de Palermo, aparentemente un accidente, es un caso raro,
porque se trata de una de las mejores embarcaciones de este tipo. El yate se hundió en un minuto. Todavía están dilucidando qué pasó. «La principal cuestión en la que se centran los investigadores es cómo un velero considerado ‘insumergible’ por su fabricante se hundió mientras otro velero cercano permanecía prácticamente ileso», ha señalado el fiscal.
Se esgrime como causa una fuerte tormenta que provocó un tornado y que vecinos de la zona niegan, no fue una gran tormenta, ni mucho menos; de hecho, había un yate prácticamente al lado del Bayesian que no sufrió ningún daño. No estaban en mar abierto, estaban frente al puerto de Porticello, a poca distancia de la costa.
Han muerto siete personas, el cocinero y 6 pasajeros. Lo llamativo en este caso es la personalidad de sus ocupantes: Mike Lynch y su hija, Jonathan Bloomer, presidente de Morgan Stanley International, y su esposa y Chris Morvillo, abogado, y su esposa, pero iban bastantes personas más de diferentes nacionalidades que consiguieron salvarse: ingleses, canadienses, estadounidenses, neozelandeses, con doble pasaporte francés e inglés, y un irlandés. El mundo anglo en pleno.
¿Quién era Mike Lynch?
Mike Lynch, el Bill Gates inglés, había sido absuelto recientemente de una acusación por fraude por la venta de su compañía Autonomy a Hewlett Packard. Se jugaba hasta 25 años de condena y salió absuelto. Los caminos de la Justicia son inescrutables.
Lynch, además de estar involucrado en este caso de fraude también estaba estrechamente integrado en el mundo de la inteligencia británica e israelí.
El periódico The Guardian ya en 2003 afirmaba que Autonomy estaba «comprometida en actividades encubiertas de inteligencia».
Pero no solamente esta empresa de Lynch estaba al servicio de la inteligencia inglesa e israelí. El empresario británico era propietario de la empresa Darktrace, de la que era fundador, empresa dedicada a la ciberseguridad y la IA que tiene vínculos muy estrechos con el MI5, ya que, en su junta directiva figuran un ex director del MI5, Lord Evans de Weardale, y otro veterano de la CIA, como Alan Wade, como explica el periodista Cesare Sacchetti: “Se trata de hombres estrechamente vinculados a las altas finanzas, al fondo de inversión BlackRock que, casualmente, había comprado recientemente Darktrace, y al Estado de Israel”, añade.
“Darktrace también ha recibido el contrato del gobierno inglés para encargarse de la ciberseguridad del servicio sanitario inglés, el Servicio Nacional de Salud, que utiliza una empresa israelí, Carbyne911, para gestionar la gran cantidad de datos de pacientes ingleses”.
Carbyne911, sin embargo, no es una empresa cualquiera. En su junta directiva hay hombres como Ehud Barak, ex primer ministro israelí y muy cercano a Netanyahu, y Nicole Junkermann, ex miembro de las fuerzas armadas israelíes, amiga del pedófilo y agente del Mossad, Jeffrey Epstein”.
Una empresa israelí tiene la información de todos los ciudadanos británicos. También empresas israelíes tienen los datos de millones de españoles. La ciberseguridad está en manos de empresas israelíes, con o sin empresas españolas interpuestas. De ahí el caso Pegasus, en el que hasta los teléfonos móviles del presidente Pedro Sánchez y de la ministra de Defensa Margarita Robles han sido espiados. El software espía Pegasus ha sido desarrollado por la empresa israelí NSO. ¿Alguien puede explicar por qué nuestros datos obran en manos de un país extranjero?
Curiosamente, dos días antes del hundimiento del Bayesian, fue atropellado Stephen Chamberlain, muriendo dos días después, el mismo día del naufragio. Chamberlain, miembro también de Darktrace fue acusado junto con Lynch de fraude. Habrá quien diga que es casualidad.
Hay una curiosidad más. El caso del hundimiento del Bayesian es muy similar al hundimiento de otro yate en el lago Mayor el año pasado.
El 28 de mayo de 2023 se hundió una embarcación, el Goduria, en el Lago Mayor, en Lisanza una localidad entre Lombardía y el Cantón Ticino, en la Suiza italiana. Según informaciones del momento se produjo un repentino torbellino que provocó el naufragio. También, como en el caso del Bayesian, gentes del
lugar niegan que se produjera un torbellino tan grande como para hundir una embarcación. De hecho, sólo se hundió el Goduria. Dos accidentes calcados.
En ese momento había 23 personas “celebrando un cumpleaños”. Murieron cuatro.
En este caso, también son llamativos los personajes del encuentro. De esos 23 ocupantes, al menos 20 eran espías de distintos países. Había miembros del servicio secreto italiano AISE (Agencia de Inteligencia y Seguridad del Exterior) agentes del Mossad, (esto fue reflejado en la prensa en su momento), del MI6, servicio secreto inglés, y al menos un miembro del servicio de inteligencia de la OTAN, según información de Cesare Sachetti. Una reunión de alto nivel. Según este periodista que ha investigado los dos casos, el motivo de la reunión habría sido “planear una provocación en la región de Kosovo, territorio arrebatado a Serbia por voluntad expresa de la OTAN en 2008, y así iniciar una nueva escalada en los Balcanes”. Teniendo en cuenta la situación crítica de Ukrania, es bastante convincente esta teoría. La OTAN está dispuesta a todo con tal de conseguir su objetivo de acabar con Rusia, aunque la consecuencia de sus actos nos conduzcan a una tercera guerra mundial.
Los servicio secretos, son secretos, claro, pero alguien se ha enterado de dónde se reúnen para planear sus fechorías y les han ganado, al menos, estas dos batallas. Ya veremos cómo acaba la guerra.
Para saber más:
Cesare Sacchetti. Misterios bayesianos: Lynch, Darktrace y esos vínculos con el Mossad y Jeffrey Epstein
Cesare Sacchetti. Ese extraño naufragio bayesiano en Palermo: ¿la fotocopia de la cumbre de espías en el lago Mayor?
Johnny Vedmore. Darktrace y Cybereason: las empresas tapadera de inteligencia que buscan subyugar al mundo con la singularidad de la IA
Alejandro Pozo (Director), Carmina Simarro, Oriol Sabaté. Defensa, seguridad y ocupación como negocio. Relaciones comerciales militares armamentísticas y de seguridad entre España e Israel.
