Entre malvados anda el juego
Ángela
1-3-26
El ataque de EEUU e Israel a Irán nos ha sorprendido. Una sorpresa relativa porque pensábamos que podría ocurrir en cualquier momento. Pero habían comenzado unas negociaciones que esperábamos calmaran la situación. No ha sido así.
El asunto es que los ciudadanos estamos viendo cómo los malos nos meten en una guerra.
Porque aquí no hay ninguno bueno. Todos son malos. Son malos Trump y Netanyahu. Pero también Jamenei y su régimen brutal.
Los dirigentes europeos se llevan las manos a la cabeza por el ataque yanqui, pero no han hecho nada para que el régimen deje de detener, torturar, matar a hombres y mujeres por expresarse en contra de los fanáticos ayatolás.
La población iraní lleva años soportando una dictadura teocrática donde las mujeres son atacadas, golpeadas, detenidas simplemente por quitarse el pañuelo de la cabeza. Incluso, por llevarlo mal colocado las han detenido. No creo que las mujeres, salvo las fanáticas del régimen, estén en contra del ataque. Quieren acabar como sea con estos fanáticos religiosos que no las dejan vivir. Para muchos iraníes tiranizados por el régimen, la invasión yanqui puede ser una liberación, pero el precio a pagar puede ser demasiado alto.
Por otra parte, vemos al hijo del Sha de Persia proponiéndose para ocupar el lugar de los ayatolás. Un tipo que salió con 17 años de Irán, que ha pasado toda su vida en palacios, les pide a los iraníes que salgan a la calle y se enfrenten a la policía y a los militares que los tienen sojuzgados. Él no arriesga nada, sigue en sus mansiones en Estados Unidos. Si no arriesgas nada, no pidas que arriesguen su vida los demás. Eso es de cobardes.
Las poblaciones estamos en manos de desalmados.
Estados Unidos e Israel no atacan Irán por liberar al pueblo iraní. Israel considera a Irán como su gran enemigo y quiere acabar con ellos. Trump ha cedido a la presión de Israel y se ha metido en un avispero del que sabe cómo ha entrado, pero no cómo va a salir.
Israel cree que tiene derecho a ocupar una tierra que no es suya. Una ocupación que lleva a cabo desde hace muchos años. Quiere expulsar a los palestinos para quedarse como dueño y señor de la región. No tiene derecho, pero tiene la fuerza. Ha destruido Gaza; sus soldados han matado a miles de personas, muchos de ellos niños, sin compasión. Y no van a parar. Irán es demasiado poderoso para tenerlo como enemigo, por eso necesitan a Estados Unidos y, de momento, lo tienen a su lado.
La pena de estos conflictos es que la que pierde siempre es la población.
Los malvados fanáticos
Irán no es el único foco de violencia. En estos días, Pakistán y Afganistán andan a la greña por cuestiones de fronteras. En este caso lo ideal sería que se mataran entre ellos. Que los bestias de los talibanes desaparecieran del mapa. Esos criminales que han anulado a las mujeres, que no solamente tienen que ir tapadas completamente con el burka, si no que tienen prohibido ir a la escuela y no pueden cantar, ni siquiera hablar. Las mujeres sólo las quieren para procrear; para su recreo utilizan a niños a los que violan con toda normalidad. La pederastia entre los talibanes es lo más normal del mundo. Esos miserables no tienen derecho a vivir.
Pero tampoco se pierde nada si desaparecen criminales como los pakistaníes que violaron a más de tres mil niñas en Inglaterra. Las torturaron, las violaron en grupo. Niñas de 12 y 13 años fueron violadas por más de 300 hombres. Hombres de todas las edades, viejos, jóvenes, casi niños abusaron de las criaturas de forma totalmente sádica. En el juicio se demostró, por ejemplo, que una de las niñas había sido violada por un perro, la grabaron y después le enseñaron la grabación a la pequeña. No seré yo la que sienta pena si estos cerdos asquerosos se lían a tiros y no queda ninguno; que sólo quede la buena gente.
No todos los pakistaníes son así, supongo, pero a muchos der ellos no les crea ningún problema que gente de esa calaña torture a niñas. Todo el barrio conocía lo que les estaban haciendo y nadie hizo nada por evitarlo. Total, eran niñas blancas y pobres, ¿a quién le importan? Tampoco les importaron a las autoridades inglesas que prefirieron sacrificarlas antes que tener problemas con los pakistaníes y que los tacharan de racistas. Malditos bastardos.
Sobre las torturas y violaciones de niñas inglesas en Rotheram:
