Ensayo

¿Por qué, por qué, por qué…?

Desde mi guarida

 

Ángela

22-5-2020

 

¿Por qué el presidente Pedro Sánchez le da a la fundación de Bill Gates 125 millones de euros, cuando hay 300.000 familias, según el gobierno (según los gestores 900.000), sin ningún ingreso desde hace más de dos meses, porque los trabajadores todavía no han cobrado los ERTES?  Bill Gates es el segundo hombre más rico del mundo, con una fortuna de 110.000 millones de euros, sólo detrás de Jeff Bezos, de Amazon, según Bloomberg

Soros¿Por qué Pedro Sánchez, desde que es presidente, se ha reunido 8 veces con George Soros, el mayor especulador financiero del mundo, o gente de su entorno? La primera reunión secreta se produjo el 28 de junio de 2018 pocos días después de ser investido presidente tras la moción de censura a Mariano Rajoy. Esta reunión no estaba en la agenda del recién nombrado presidente, y desde Moncloa dijeron que no era una reunión de carácter público, para luego desdecirse.

 ¿Por qué Unidos/Unidas Podemos no ha pedido explicaciones al gobierno por la estrecha relación entre el mayor especulador del mundo George Soros y el presidente Sánchez? Que no lo haga Pablo Iglesias es lógico, ya es miembro de la casta, pero ¿no queda nadie en su partido capaz de denunciar esta extraña relación?

 ¿Por qué Unidos/Unidas Podemos que ha insultado reiteradamente a Amancio Ortega por ser rico y donar dinero y medios a hospitales, no ha dicho nada nunca contra el también multimillonario Soros, que no ha donado nada a la población? (No sabemos si ha hecho donaciones a particulares ya sean políticos, periodistas, jueces… ) Soros es accionista de las más importantes empresas españolas: FCC, Bankia, Iberdrola, Liberbank, Endesa, Santander,  AENA, Hispania, Grifols.

¿Por qué el gobierno, con el apoyo de cierta oposición, sigue condenándonos a un encierro mucho peor que el de cualquier país europeo sabiendo que ya hay miles de familias en condiciones muy precarias por motivos económicos y que cada día que pasa sin trabajar el desastre es mucho mayor? ¿Están esperando a vender España a precio de saldo? Los Soros y similares se están frotando las manos.

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De ciudadano a siervo

Desde mi guarida

Ángela

15-5-2020

 

El pasado 20 de abril la Guardia Civil detuvo a un hombre de 40 años en Villamediana de Iregua, a unos seis kilómetros de Logroño, por desobediencia grave al saltarse en 16 ocasiones el confinamiento. Ese mismo día un juez de Logroño, de donde era oriundo el detenido, tras un juicio rápido le condenó a prisión provisional, comunicada y sin fianza. ¿Tan grave era el caso Elprisionerocomo para mandarlo a la cárcel? ¿Cuántos delincuentes con decenas de detenciones son puestos en libertad inmediatamente? Un hombre que se salta el confinamiento tantas veces, arriesgándose a multas importantes, está claro que no soporta estar encerrado en su casa; los responsables tendrían que haberse dado cuenta de que difícilmente soportaría estar encerrado solo, aislado, en una celda de castigo, porque ahí es donde lo metieron. No le dejaron salir al patio en ningún momento. No puedo ni imaginar el sufrimiento de un hombre acostumbrado a estar todo el día en el campo, al aire libre, con sus ovejas, metido en una celda catorce días. ¿A todos detenidos se les somete a un régimen carcelario brutal? Prueba de esa brutalidad es que este pobre hombre no pudo soportarlo y se ahorcó. Espero que la familia denuncie su caso y que la justicia funcione como debe, porque no puede quedar impune la muerte de una persona por saltarse el confinamiento, sea por el motivo que sea. No podemos dejar nuestras vidas en manos de gente tan inepta e irresponsable.

Tan terrible como este caso, aunque no haya terminado en muerte (que sepamos), es el caso de Dario Musso, un joven italiano de 33 años, que megáfono en mano se paseaba por las calles de Ravenusa (Sicilia) en su coche diciendo a la gente que saliera de su casa, que no se plegara a las órdenes del gobierno por el coronavirus. La gente lo veía desde sus balcones y todos ellos, testigos del momento, han declarado que se le veía perfectamente lúcido. Los carabineros rodearon el coche, le hicieron bajar y lo tiraron al suelo. Llegó una ambulancia de la que descendieron unas cuantas personas con batas y se lo llevaron. Los vecinos grabaron ese momento. Se oyen sus comentarios diciendo que eso no puede ser.

Pero sí pudo ser. Lo detuvieron y lo ingresaron en un psiquiátrico, lo tuvieron atado a la cama las veinticuatro horas del día, sedado, y alimentándolo con un catéter. Durante cuatro días los familiares no pudieron ni siquiera hablar con él. A pesar de las innumerables llamadas que realizaron, no le dejaron ponerse al teléfono. Sólo al cuarto día su hermano, abogado, consiguió tener una breve y penosa conversación telefónica. Se oye su voz débil y …

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La nueva normalidad

Desde mi guarida

Ángela

8-5-2020

 

Lleva días y días el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, hablándonos desde su púlpìto (le ha cogido gustillo a su charla de más de una hora, esperemos que no llegue a las seis o siete de Fidel Castro) de la nueva normalidad. Expresión tan ridícula como absurda: la normalidad no puede ser nueva, la normalidad está hecha a base de rutina, es lo habitual; y lo nuevo no es la normalidad porque acaba de llegar. Como es imposible que esto, tan de sentido común, no lo sepan sus asesores (el señor Pedro Sánchez puede que no lo sepa, teniendo en cuenta que para su tesis necesitó mucha ayuda), cuando nos machacan con algo tan absurdo, es que quieren decir otra cosa: que este encarcelamiento que estamos viviendo y que es absolutamente anormal, lo convertirán en normal; incluso cuando el coronavirus desaparezca de nuestras vidas, seguiremos en sus manos, porque millones de personas quedarán en paro cobrando una mínima cantidad y se convertirán en voto cautivo (el miedo, siempre el miedo); incluso muchos de los que tengan trabajo vivirán con lo justo. A modo de  Gran Hermano orwelliano nos dicen: haceos a la idea de que nada volverá a ser normal. La normalidad será la que establezcamos nosotros.

Y no son sólo palabras. Esta frasecita que repite el presidente como un mantra la ha recogido el gobierno en un texto que aprobó el Consejo de Ministros el martes 28 de abril: el Plan para la Transición hacia una Nueva Normalidad, que en realidad son las pautas que nos hará seguir el gobierno con el presidente de los encuentros en la tercera fase a la cabeza.

Ni el mismo Orwell en su novela 1984 imaginaba que su mundo totalitario podría llegar tan lejos. En esta obra Orwell muestra un mundo totalitario en el que los ciudadanos están constantemente vigilados por telepantallas, la libertad ha desaparecido y el Gran Hermano, al frente del partido, lo vigila todo. Orwell recrea una sociedad donde se manipula la información y la represión política y social es absoluta. Hasta el lenguaje ha cambiado; mejor dicho, para manipular las mentes crean una neolengua. El ministerio de la Paz es el ministerio de la Guerra, el ministerio de la Verdad se encarga de administrar la verdad, sólo existe la verdad del Partido.

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Rabaneras

Desde mi guarida

Ángela

1-5-2020

 

Rabanero, rabanera, según el Diccionario de la Lengua Española: Dicho de los ademanes y del modo de hablar: Ordinarios o desvergonzados.  

Ínfulas: Vanidad pretenciosa

RabaneraGoyaCuando yo era pequeña había algunas rabaneras, rabaneros ninguno, los chicos podían ser muy mal hablados, pero nunca rabaneros; y no todas las niñas que hablaban de manera ordinaria eran rabaneras. La rabanera además de ordinaria se creía más lista que nadie y con sus gestos despectivos creía mostrar su diferencia. La rabanera era una mala con ínfulas.

Las declaraciones de la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera diciendo a los hosteleros que están en la ruina después de dos meses cerrados sus negocios, que «el que no se sienta cómodo, que no abra», que si alguien  cree que es mejor esperar, «pues que espere», son de una perfecta rabanera. Porque las quejas de los hosteleros son razonables, abrir con las condiciones que impone el gobierno es inviable, con la cantidad de clientes que pueden acoger, no sólo no pueden mantener a los empleados; no pueden ni pagar la luz. Y ella se queda tan campante. Vosotros mismos, les viene a decir, «no se impone nada a nadie». Claro, como ella tiene su sueldazo garantizado, que los demás se las arreglen como puedan. Sueldazo al que hay que unir los ingresos de su marido, Mariano Bacigalupo (hijo del famoso fiscal que salvó al grupo Prisa y se cargó al juez Gómez de Liaño, posteriormente absuelto) que forma parte del consejo de la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) desde julio de 2017 a propuesta del PSOE, como no podría ser de otra manera. Una más de las parejas bien avenidas con los partidos. Porque en esto sí que todos los partidos son iguales: la famiglia es la famiglia.

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Desde mi guarida

Ángela

24-4-2020

 

Hoy se ha estrellado otro avión en España con 367 personas dentro. Y lo damos por bueno, porque hay días en los que se han estrellado dos y tres. En poco más de un mes se han estrellado 62 aviones. En ningún país se han estrellado tantos como en España, pero este gobierno no ha hecho nada mal. De hecho a este gobierno lo que más le preocupa es la difusión de bulos, de lo que ellos deciden que son bulos, claro. Los bulos son los que producen “estrés social”. No son sus medidas disparatadas las que crean estrés, ni el arresto domiciliario al que estamos condenados todos, ni el nivel de paro al que estamos abocados, ni la situación dramática en la que se encuentran ya miles de familias, ni el desastre económico que todos sabemos se está produciendo y nosotros viéndolo desde nuestras casas con una impotencia absoluta. No, nada de esto crea estrés, son los bulos los que crean estrés.

LaGiocondaHace unos días, el 15 de abril concretamente, el CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas, organismo de la Administración encargado de realizar sondeos de opinión pública) que dirige José Félix Tezanos, del PSOE toda su vida, realizó una encuesta con la siguiente pregunta: “¿Cree usted que en estos momentos habría que prohibir la difusión de bulos e informaciones engañosas y poco fundamentadas por las redes y los medios de comunicación social, remitiendo toda la información sobre la pandemia a fuentes oficiales, o cree que hay que mantener libertad total para la difusión de noticias e informaciones?” Un 66, 7% respondió que habría que restringir y controlar las informaciones, estableciendo solo una fuente oficial de información. Podría haber planteado la pregunta mucho más directamente: ¿cree usted que debemos implantar la censura? Pero a lo mejor el resultado no habría sido el mismo. Porque en primero de sociología se debe estudiar la manera más complicada de hacer las preguntas para que no …

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Coronavirus. la playa, la azotea y el perro

Desde mi guarida

Ángela

14-4-2020

 

Cada día, a las doce salen por la tele los portavoces del coronavirus para contarnos, se supone, lo que está pasando; digo se supone, porque aunque los he visto pocas veces, me da la sensación de que cuentan lo mismo todos los días. Cambia el número de contagiados y de muertos. Nada que indique que están resolviendo algo. Lo único que han conseguido hasta ahora es encerrarnos en casa; pero no nos vamos a quedar toda la vida, digo yo. Podríamos hacerlo y morir de hambre para evitar aumentar las estadísticas de muertos por coronavirus, que es lo que más les molesta  a nuestros gobernantes, las estadísticas.

EscherSubeybajaUnas comparecencias en las que cada uno da su charla con pocas posibilidades de preguntar por parte de los periodistas, porque no hay periodistas. Un censor se ocupa de elegir los medios y las preguntas que menos molesten al gobierno. Ante la queja del sector (han tardado lo suyo; salvo unos poquitos que han reclamado desde el principio, los demás se han callado durante un mes) han admitido preguntas directamente de los periodistas por vía telemática. Eso sí, los medios los eligen ellos, los que no les bailan el agua salen poco o nada.

Aparecen el inefable Fernando Simón, el que decía que a España no le iba a afectar nada o casi nada el coronavirus (y no ha dimitido) y con sus uniformes, los jefes de la policía, la guardia civil, y el ejército. Nos relatan la importante labor que están haciendo cada uno de ellos y por la que les estamos agradecidos (lo del hospital del IFEMA es impresionante), los hospitales de campaña, la desinfectación de las residencias,etc. Magnífica labor. Pero también nos informan de la detención de una señora que había salido a pasear el perro y estaba a 500 metros de su casa; o de unos agentes que han detenido a un hombre que ha dado la vuelta al bloque sin llevar su perro; o explican que un dron de la guardia civil ha descubierto a un hombre que había acampado en medio de la montaña; tampoco llevaba el perro. De repente un día anuncian la detención de unos delincuentes que estafaban vendiendo por internet mascarillas inexistentes, o algo parecido. Uf, menos mal, por fin un delito. Y se tiran un buen rato con estos chascarrillos.

Antes o después de su presencia, todas las televisiones nos muestran cómo un helicóptero de la policía aterriza con urgencia en una playa porque ha visto a un hombre sentado en la arena, y se ve a un hombre solo en medio de una playa desierta y los policías que le dicen que se vaya y le acompañan en su desolado caminar. A lo mejor el hombre ha salido para eso, paro que lo detengan o retengan o como lo llamen, y así poder hablar con alguien. Que digo yo, que de algo irían hablando mientras le hacían salir de la playa. También vemos en otro momento el dron que sobrevuela un monte y allí, bajo los árboles, la policía está identificando al señor que había acampado y no llevaba perro. Y el mismo u otro dron que sobrevuela un edificio porque en la azotea hay dos o tres personas tomándose una cerveza (en este caso, del perro ni hablamos). ¿De verdad es necesario que salgan los altos mandos de la policía y la guardia civil para contarnos eso? Ya sabemos que con el estado de alarma que nos han encasquetado pueden detener a cualquiera: al que no lleve mascarilla, al que la lleve mal puesta, al que lleve una servilleta por mascarilla (han dicho que nos las hagamos en casa y ¿ahora no valen? Con lo bonitas que son las mías: de flores, de cuadritos, de franela…) Hasta hace cuatro días las mascarillas no eran necesarias y ahora tienen que estar homologadas. Si no fuera porque estamos viviendo una tragedia, sería hasta gracioso.

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Castigo de dios

Desde mi guarida

Ángela

10-4-2020

La vida se ha convertido para todos nosotros en una “no vida”, una no vida normal y corriente. Levantarse temprano, una ducha rápida, la ropa elegida el día de antes para no perder tiempo por la mañana, un desayuno más rápido todavía, y salir corriendo a coger el metro o el coche para llegar a trabajar o a estudiar a la hora en punto. Y pasar una jornada con los compañeros algunos buenos, otros regulares y otros malos; y con jefes también buenos, malos o regulares; o visitando casas para arreglar la fontanería; o vendiendo pan, ropa o lo que sea. Y al acabar la jornada a casa directamente, o al gimnasio o a tomar algo con los amigos y luego a casa, una casa buena mala o regular, con la familia, la pareja o con el gato, depende de la suerte. Y resulta que, de repente, esa vida ha desaparecido, no nos queda nada de lo que hasta hace un mes era nuestra vida. Encerrados las 24 horas del día, le damos muchas vueltas a la cabeza. El miedo se está apoderando de nosotros. Primero el miedo a la enfermedad y la muerte, y luego, al futuro, a lo que nos deparará el futuro. El miedo nos paraliza, no hay nada más que ver la reacción de millones de personas ante las decisiones del gobierno. Nos dicen que nos tenemos que quedar en casa, y millones de personas nos quedamos sin rechistar. Nos dicen que vamos a estar encerrados otros quince días más y asentimos como corderitos. Nos dicen que van a controlar todos nuestros movimientos rastreando nuestros móviles, y lo aceptamos. Nos dicen que pueden dar nuestros datos a quienes ellos quieran, y nos callamos (1), y así todo.

LapestedeAtenasCoronavirus. Ese sería el título concreto, directo, como La peste de Albert Camus. Cuando se hable del coronavirus, esta generación y la siguiente, y la otra, sabrán de qué epidemia estamos hablando. No sólo por la cantidad de muertos, sino también porque después de él nuestro sistema de libertades habrá desaparecido.

En estos días he oído a más de uno decir que “a ver si así aprendemos a no derrochar”(¿), a ver aprendemos no sé qué.. Yo me quedo atónita. ¿Un virus es el castigo que nos merecemos por nuestros errores? Esto no se lo he oído a gente de una secta milenarista, o a los Testigos de Jehová, ni a luteranos que consideran que el hombre debe ser castigado por sus pecados, no, se lo he oído a gente de izquierdas, y no sólo de la izquierda totalitaria que al fin y al cabo tiene su religión como los católicos, los protestantes o los islámicos tienen la suya. También se lo he oído a libertarios. Esta terrible situación nos viene dada por nuestra forma de vida. Las siete plagas de Egipto nos han caído en forma de virus porque nos hemos portado mal.

Yo me pregunto ¿de qué derroche están hablando?, ¿qué derrochamos la mayoría de la gente?. Hasta hace unos años, al menos la mayoría de la gente tenía una casa en propiedad, ahora ni eso. Trabajar para pagar una hipoteca o el alquiler, para comer, para mantener un coche que utilizamos para trabajar y como mucho dar una vuelta el fin de semana ¿eso es derrochar?, ¿de qué gente hablan? Porque a la mayoría de la gente no le da para nada más. A los políticos, sí. Ellos van a seguir cobrando sus buenos sueldos para mantener su …

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 ¡Menos mal que no somos holandeses!

Desde mi guarida

Ángela

3-4-2020

 

serotoninaMichel Houellebecq dice en su última novela refiriéndose a los jubilados que vienen de toda Europa a tomar el sol y a que los atienda la sanidad española gratuitamente, que los holandeses eran unos cabrones. “Nunca se insistirá lo suficiente en que son una raza de comerciantes políglotas y oportunistas”, añade. Pues no seré yo quien le lleve la contraria. Frits Rosendaal, jefe de epidemiología clínica del Centro Médico de la Universidad de Leiden ha declarado: «En Italia, la capacidad de las UCI se gestiona de manera muy distinta (a Holanda). Ellos admiten a personas que nosotros no incluiríamos porque son demasiado viejas. Los ancianos tienen una posición muy diferente en la cultura italiana». Podría añadir a España en este comentario. Los del sur somos así: no queremos dejar morir a nuestros padres o abuelos. Que los holandeses son totalmente distintos queda claro con la reacción que ha habido en su país a un comentario como éste: ninguna. Se ve que están totalmente de acuerdo con él. Los mayores de 80 años deben de estar rezando a todos los dioses para que no les pille el coronavirus, ni nada similar.
Ahora mismo, según este tipo, no hay ningún viejo en los hospitales. Se mueren en casa. Porque morirse se mueren como todos los demás. Holanda es, tras Italia y España, el tercer país europeo con más muertos en relación a su población. Si contaran a los que se están muriendo discretamente en su casa, con toda seguridad serían los primeros. Estos no entran en la estadística. Ni siquiera entran pacientes hospitalizados con síntomas del coronavirus porque no les hacen análisis.
Holanda no es país para viejos, pero tampoco para enfermos independientemente de la edad. Fue el primer país europeo en legalizar la eutanasia. La ley entró en vigor en abril de 2002 aunque esta práctica era tolerada desde 1993. La eutanasia puede ser aplicada a menores de edad. En edades entre los 12 y 16 años, con el consentimiento de los padres; entre 16 y 17 años no necesitan su consentimiento. Pero se ve que esto les parece poco y …

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¿Dónde están los enfermos de gripe?

Desde mi guarida

Ángela

27-6-2020

 

Hay bastantes cosas incomprensibles en esta pandemia. La temporada 2018-2019 (5 meses), dejó 490.000 casos no graves de infección respiratoria, 35.300 hospitalizaciones por gripe confirmada, 2500 ingresos en las unidades de cuidados intensivos y 6300 muertes. La temporada anterior fue aún peor.

Estamos viviendo en una película de ciencia ficción. Todo el mundo se siente protagonista de una película de terror de las que más miedo dan, las que suceden en casa, en el barrio, en la ciudad, en los sitios donde se desarrolla la vida cotidiana. Yo más bien soy el espectador que se sienta ante la pantalla para ver el desastre ocasionado por ese coronavirus maldito. Aquí no sucede nada. La vida cotidiana ha cambiado poco. No me encuentro a nadie cuando salgo a pasear al perro, pero antes del estado de alarma me podía cruzar con una, dos o tres personas; o con ninguna. La soledad ahora es un poco mayor, el silencio algo más profundo, pero si no fuera por la televisión y los guasap de la familia y amigos, pareciera que no ocurre nada. Y sin embargo, este pueblecito está a una hora de la gran ciudad, donde todo ocurre. ¿Qué ha pasado para llegar a esto?
ChinaLa cosa empezó en China con el cierre de la ciudad de Wuhan el 22 de enero de 2020. Si se cierra una ciudad de 11 millones de personas, es que algo grave ocurre. Pero los datos no mostraban una emergencia. En ese momento el virus había afectado a unas 500 personas y habían fallecido 17 ¿En China cierran una ciudad por 17 muertos? Imposible. Una de dos, o engañaban en las cifras, o pensaban que no se trataba de un virus cualquiera. Las muertes se habían multiplicado por dos en un solo día, pero la epidemia del SARS en el año 2002, tuvo una mortalidad del 10% (la del coronavirus 2019-nCoV era en ese momento del 3%); acabó con 8.000 infectados y unos 700 muertos, y no cerraron ninguna ciudad.
El 31 de enero de 2020 se confirma la enfermedad en Italia con la llegada, dicen, de dos turistas chinos contagiados. Las autoridades italianas no toman ninguna medida. Cuando ya se registraban miles de contagiados y cientos de muertos, una amiga, acompañada de un grupo de turistas, llegó a Venecia. No hicieron ninguna prueba al grupo cuando llegó al aeropuerto. Viajaron por otras ciudades, Florencia, Roma, sin ningún problema. Algunos de los turistas de su grupo se pusieron enfermos, incluso comunicándolo los dejaron volver a España sin problemas. Llegan a España y tampoco les hacen ninguna prueba al bajar del avión, ni después.
El 8 de marzo había en Madrid 500 hospitalizados. Pero había que hacer la gran demostración de fuerza en la calle, y desde todas las esferas del gobierno se animó a la gente a asistir a una manifestación multitudinaria en Madrid (decenas en toda España). Más de 120.00 personas se amontonaron en la calle animadas por el gobierno. Por otro lado, los de Vox realizaron su mitin en Vista Alegre. Unas 10.000 personas reunidas cuando ellos mismos estaban criticando al gobierno por no tomar medidas. Además de partidos de fútbol. El día trece eran 2.000. ¿Y ahora hay que tener solidaridad con Madrid? No, a Madrid hay que tratarla como corresponde y entregarle, como al resto de comunidades, todos los productos necesarios para la protección de médicos, enfermeras, auxiliares, en fin, de todos los que cada día ponen en peligro su vida por conservar la nuestra. Fernando Simón, director del Centro de Coordinación y Alertas Sanitarias del Ministerio de Sanidad, el mismo que decía: “Si mi hijo me pregunta si puede ir a la manifestación del 8-M le diré que haga lo que quiera», anunciaba al día siguiente de las manifestasciones que había que obligar a la gente a estar en sus casas para evitar el contagio. Y no ha dimitido.
A día de hoy tenemos en España 64.059 contagiados y 4.858 fallecidos

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Barbarie francesa. El ¿genocidio? de  La Vendée

Ángela

13-3-2020

 

Las famosas matanzas de los cátaros en el siglo XII y de la los calvinistas en la noche de San Bartolomé en el siglo XVI, de las que hablamos en el artículo anterior, quedan en muy poca cosa comparadas con  las de La Vendée. La mayor masacre por motivos religiosos se produjo en Francia con la Revolución francesa. En este caso los asesinados son los monárquicos católicos que se oponían a las disposiciones de los nuevos dirigentes contra la religión católica. Tan salvaje fue la actuación de los llamados revolucionarios que algunos historiadores hablan de genocidio.

El 28 de febrero de 1794, entraron las tropas republicanas en Lucs-sur-Boulogne, un pueblo de la región del Loira. Obligaron a la población a entrar en la iglesia pero como no cabían todos, a los que quedaron fuera los mataron a tiros y a punta de bayoneta para no gastar tanta munición y a continuación prendieron fuego a la iglesia. Murieron 564 personas, de las cuales 109 eran niños menores de siete años. Este caso es sólo un ejemplo de la barbarie desencadenada por estos “defensores de los derechos del hombre y del ciudadano”.

La VendeDesde el mismo instante que estalla la revolución, junio de 1789, queda claro que uno de sus fines es acabar con la religión católica. En  menos de un año, el 13 de abril de 1790, la Asamblea Nacional rechazó el catolicismo como religión nacional. A continuación, el 12 de julio se decretó la expropiación de los bienes eclesiásticos. El 27 de noviembre se exigió a todos los dignatarios eclesiásticos jurar acatamiento a la nueva ordenación legal del clero. La Constitución Civil del Clero, exigía a los sacerdotes un juramento de fidelidad a la revolución. La negativa de muchos de ellos de aceptar este juramento les salió muy cara. Más de 40.000 sacerdotes –unos dos tercios del clero francés– fueron deportados o guillotinados. Los revolucionarios querían acabar cuanto antes con la religión católica e implantar la suya. El 8 de junio de 1793, Robespierre proclamó la «Religión del Ser Supremo».

Esta actitud antirreligiosa unida a la leva obligatoria de 300.000 jóvenes ordenada por la Convención en marzo de 1793, fueron las causas inmediatas de la oposición de muchos franceses a la revolución. Se produjeron sublevaciones en distintas zonas, pero la región de La Vendée puso en jaque a los nuevos dirigentes que decidieron acabar con los rebeldes utilizando una violencia brutal.

Los enfrentamientos entre el ejército revolucionario y lo monárquicos católicos de la Vendée fueron continuos hasta que en agosto de  1793, la Convención de París expidió un decreto disponiendo que el Ministerio de la Guerra enviase materiales inflamables de todo tipo con el fin de incendiar bosques, cultivos, pastos y todo aquello que arder pudiera en la comarca. En enero de 1794 el general Turreau, responsable de las “columnas infernales” (cómo serían de bestias que así se denominaban), escribía a la Convención nacional: “Hay que tomar grandes medidas, hay que exterminar a todos los hombres que han tomado las armas, y golpear con ellos a sus padres, sus mujeres, sus hermanas y sus hijos. La Vendée debe de ser un gran cementerio nacional

Otro general, Marceau, escribe: «Por agotadas que estuvieran nuestras tropas hicieron todavía ocho leguas, masacrando sin cesar y haciendo un botín inmenso. Nos hicimos con siete cañones, nueve cajas y una inmensidad de mujeres (tres mil fueron ahogadas en Pont-au-Baux)». A los ahogamientos masivos en los ríos los llamaban “deportaciones verticales”.

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