No tenéis vergüenza
Desde mi guarida
Ángela
24-9-2020
Os habéis tirado a la calle unos cientos porque el gobierno de la Comunidad de Madrid ha tomado la medida de cerrar algunos barrios por el exceso de contagios por coronavirus que se están produciendo en ellos. Estas mismas medidas se han tomado en otras comunidades, pero allí no salís a manifestaros porque son afines a Pedro Sánchez y Cia. El gobierno al que hay que derribar es el de Madrid. Madrid es mucho Madrid y vuestros jefes lo quieren a toda costa.
Habéis salido con vuestras pancartas, las de siempre, gritando las consignas de siempre, o sea, las que dicen vuestros jefes. ¿Dónde estabais cuando vuestros jefes nos encerraron a todos, no a un barrio ni a dos, ni a una ciudad ni a dos, a toda España? Meses encarcelados y no habéis salido ni uno solo de vosotros a protestar, y cuando alguien lo ha hecho, habéis salido a insultarlos, a increparlos porque no eran de los vuestros. No tenéis vergüenza.
Nos han encerrado durante meses, con un estado de alarma impuesto por el gobierno por el que no hemos podido salir de casa, no del barrio, ¡de nuestra casa! No hemos podido salir a la puerta de la calle. El gobierno convirtió nuestra casa en una cárcel. Millones de personas encerradas, mirando por la ventana las calles vacías, viendo cómo el mundo se venía abajo, sin poder ver a nuestros familiares y amigos; sin poder enterrar a nuestros padres y abuelos; cientos de miles de personas sin trabajo porque las empresas han tenido que cerrar, y no habéis rechistado. Como los que mandan son de los vuestros, a callar. ¡Qué bien mandados sois! ¡Y qué poca vergüenza tenéis!
Cuando el licenciado Simón (que no es doctor, pero es que ni siquiera hizo el MIR, obligatorio para cualquier licenciado en medicina que quiera trabajar en la sanidad pública), dijo que no había que llevar mascarilla, no la llevasteis; cuando dijo que había que llevarla os la pusisteis; cuando dijo que había que llevar guantes, os lo pusisteis; cuando …

«Si mi hijo me pregunta si puede ir a la manifestación del 8-M le diré que haga lo que quiera». (Eso lo declaraba un día antes de la manifestación y en esa misma comparecencia televisiva anunciaba que se posponía la maratón de Barcelona que debía celebrarse el 15 marzo, una semana después de la manifestación. ¿Se aplaza un acontecimiento que se iba a producir una semana después y no sólo no se pospone la manifestación del día siguiente, sino que ni siquiera recomienda a la gente que se quede en su casa, sabiendo que iban a participar más de 100.000 personas sólo en Madrid? Tampoco se aplazaró el congreso de Vox, ni los múltiples partidos de fútbol. A partir de ese día los contagios se multiplicaron de manera espectacular. Cualquier persona mínimamente razonable habría dimitido ese día, pero Don Simón, no. Él está hecho de otra pasta. Él y el gobierno que lo mantiene.
El motivo que alega el gobierno español para proponer la eliminación del dinero en efectivo es el fraude fiscal. Motivo tan absurdo como el anterior. La gente con mucho dinero, conoce mil maneras para no pagar a Hacienda, sobre todo por medios digitales. Las grandes empresas, las grandes fortunas ¿defraudan utilizando billetes o monedas? Nos toman por idiotas. Las grandes empresas, las grandes fortunas no ven un billete desde hace años. Tienen todo un entramado de empresas y gente muy preparada para ocultar el dinero que ganan; mueven millones diariamente, hoy están en Madrid y mañana en Gibraltar, o en las Bahamas.
En los países desarrollados no es que hayan desaparecido todas, es que se controlan mejor. Las epidemias de cólera, la malaria y otras han desaparecido, pero sigue mostrándose con fuerza todos los años la de gripe. Ya señalamos
¿Por qué Pedro Sánchez, desde que es presidente,
como para mandarlo a la cárcel? ¿Cuántos delincuentes con decenas de detenciones son puestos en libertad inmediatamente? Un hombre que se salta el confinamiento tantas veces, arriesgándose a multas importantes, está claro que no soporta estar encerrado en su casa; los responsables tendrían que haberse dado cuenta de que difícilmente soportaría estar encerrado solo, aislado, en una celda de castigo, porque ahí es donde lo metieron. No le dejaron salir al patio en ningún momento. No puedo ni imaginar el sufrimiento de un hombre acostumbrado a estar todo el día en el campo, al aire libre, con sus ovejas, metido en una celda catorce días. ¿A todos detenidos se les somete a un régimen carcelario brutal? Prueba de esa brutalidad es que este pobre hombre no pudo soportarlo y se ahorcó. Espero que la familia denuncie su caso y que la justicia funcione como debe, porque no puede quedar impune la muerte de una persona por saltarse el confinamiento, sea por el motivo que sea. No podemos dejar nuestras vidas en manos de gente tan inepta e irresponsable.
Cuando yo era pequeña había algunas rabaneras, rabaneros ninguno, los chicos podían ser muy mal hablados, pero nunca rabaneros; y no todas las niñas que hablaban de manera ordinaria eran rabaneras. La rabanera además de ordinaria se creía más lista que nadie y con sus gestos despectivos creía mostrar su diferencia. La rabanera era una mala con ínfulas.