La opresión del color rosa
Ángela
2-1-2021
Las mujeres llevamos toda la vida oprimidas por el color rosa y no teníamos ni idea hasta que ha llegado el ministro orwelliano de la desigualdad a informarnos. ¡Qué falta nos hacía este ministerio!, el que dedica su presupuesto, que no es pequeño,
a exigir a los fabricantes de juguetes que tienen que llevar a cabo una comercialización «más igualitaria» porque muchos juguetes muestras “estereotipos y roles de género”. ¿Te creías que podías comprarles a tus hijos lo que te diera la gana? No, de ninguna manera. Es Irene Montero y su millón de asesoras, que para eso cobran, las que deciden con qué van a jugar tus hijos y el color de sus vestiditos, y para eso impondrán a los fabricantes los juegos que ellas consideren igualitarios. A mí lo que me oprime el corazón y me rompe las meninges es tanta banalidad. Cualquier estupidez cabe en este ministerio hecho a medida de la capacidad de la mujer del vicepresidente.
Aprovecho para recomendar dos magníficos artículos de mi columnista preferido Alberto Olmos sobre la susodicha Montero La Estrella de la Muerte de Irene Montero: no somos dignos del Ministerio de Igualdad y su compadre Adiós, 2020; hola, Edad Media

importan los ERES que seguirán a los ERTES; ni los pequeños negocios que han cerrado dejando a familias en la pobreza; ni nos preocupa un gobierno que se mantiene porque lo apoyan los mismos que apoyaban a los que asesinaban a diario durante cuarenta años a cualquier ”compatriota” y que dicen que van a destruir España desde dentro; o los otros que también apoyan al gobierno presionándolo para conseguir ayudas económicas al tiempo que dicen que van a por la independencia. No, nada de esto preocupa a los españoles a los que se dirige Pablo Iglesias como compatriotas no se sabe de qué país, porque al vicepresidente de gobierno de España, no le sale decir España ni españoles. A lo mejor es que pretende que nos olvidemos de que él y su cuadrilla acusaron falsamente a uno de sus abogados, José Manuel Calvente, de acoso sexual a su compañera tambié abogada de Podemos Marta Flor Núñez, para despedirlo por “haber investigado algunos de los actos presuntamente ilícitos cometidos en el partido» (Calvente dixit). Pero no pasa nada, la calumnia les sale gratis.
miles de chinos de fiesta, paseando por las calles, todas las tiendas abiertas y sin mascarillas. Y sin vacunar. Vaya con los chinos. ¿Ellos no necesitan vacunas y nosotros sí? Dicen algunos que está afectando más a Europa porque su población es la más envejecida, pero es una explicación difícil de encajar. ¿Entre 1.400 millones de chinos no hay 100 millones de personas mayores? ¿o al menos 50 millones? Las cifras de muertos en China no llegan a 5000. Incluso teniendo en cuenta que los chinos mienten por sistema, los números no cuadran; multiplica por 10 esa cifra y todavía no llega al nùmero de fallecidos en España. Una de dos, o los chinos son extraterrestres o los extraterrestres somos nosotros, los occidentales. Porque en África el coronavirus también ha entrado de puntillas. Un ejemplo es Nigeria que …
Y es que hay mucha gente que despotrica contra la Navidad, como si la Navidad le hubiera hecho algo. Es comprensible que quieran pasar de puntillas por ella los que han perdido algún familiar. Sentarte a la mesa y que no estén tu madre o tu padre o ninguno de los dos, es muy triste, pero en algún momento volverán a sentirse a gusto con el resto de la familia. ¿Pero los demás? Por ejemplo los que no la soportan porque son ateos. Si no eres creyente, ¿qué más te da a ti que la celebren los demás? Pues, no, no soportan que la gente siga celebrando la Navidad; claro que, a pesar de ellos, la seguimos celebrando. Creyentes o no, tenemos una historia detrás. No salimos de la nada. Somos el resultado de miles de años de vivencias, creencias, pensamientos, reflexiones de todos los que llegaron antes que nosotros, y en Europa somos hijos del cristianismo, incluso si nos hemos rebelado contra él. Dentro de ese contexto, la Navidad es mi infancia.
La psicología moderna, añade, lo explica: sin rostro no existimos como seres independientes. El niño se mira al espejo entre los dos y tres años, se descubre a sí mismo y toma conciencia de su identidad. A pocos animales les llama la atención un espejo. Sólo a los delfines y a los chimpancés. El resto se individualiza por otros medios. El olfato, por ejemplo.
Hace unos días en unas
Veo en televisión un titular en el que se señala a Alaska porque “se abona a la idea “negacionista” de Miguel Bosé». Nunca he visto el programa de un tal Broncano, un graciosillo al que según parece le siguen mucho los jóvenes, pero otros programas han replicado