Llegó el chino y se arrodillaron a sus pies
Ángela
5-2-2021
Xi Jinping se ha quitado el traje Mao y se ha puesto chaqueta y corbata; ya no se dirige a los chinos, se dirige al mundo entero y hay que vestir en consonancia. Ya no es el dirigente de la mayor dictadura mundial, ahora es el dirigente del mundo entero. Quedó claro en su discurso en el Foro de Davos. Nadie replicó a lo que dijo. Y lo que dijo no fue poca cosa.
Para empezar afirmó que “el mundo no volverá a ser como antes”. Otro que viene amenazando. Están todos empeñados en convencernos de que nada volverá a ser igual; habrá una “nueva normalidad” que dice Pedro Sánchez y todos los globalistas del mundo.
¿El mundo no va a ser como antes por una pandemia? ¿Una pandemia puede destruir el mundo? No, claro que no. El coronavirus no tiene esa capacidad; lo que está destruyendo el mundo, tal y como lo conocemos, son las decisiones que se están tomando con la excusa del coronavirus. Sin esa excusa no habrían podido parar el mundo, que es lo que han hecho. Y los que se han opuesto a hundir la economía de su país y mandar a millones de ciudadanos a la pobreza, han sido borrados del mapa. Trump no quiso encerrar a la gente en sus casas y el que se ha tenido que ir a su casa ha sido él. Si pueden robarle unas elecciones al presidente de EEUU ¿qué no podrán hacer con los dirigentes de cualquier otro país que no se atengan a las nuevas directrices del poder global? Ahora van a por Putin con Navaltia al frente de las manifestaciones. No digo que Trump ni Putin sean los buenos, pero no los atacan por malos, malos son todos, los atacan porque no ceden (en el caso de Trump, no cedía) al gobierno global, o sea, la dictadura total que pretenden imponer para lo cual tienen que acabar con los Estados existentes. Quieren cambiar los Estados por instituciones como la Unión Europea (con Francia y Alemania al frente); la OMS para la sanidad global; las grandes redes de comunicación y distribución (Facebook, Amazon, Apple y Google y las chinas) controlando la información y otros grupos de presión a los que no ha elegido nadie, con China como director de este gobierno mundial. A los mundialistas les viene muy bien esta función de China, por eso la apoyan. Si consiguen implantar un régimen como el chino en todo el mundo, el control de los ciudadanos será total. Estupendo para todos.
En el Foro de Davos, donde se reúnen los máximos dirigentes del mundo, ha quedado claro lo que nos espera.
Dice Xi Jinping que China (que lanzó el coronavirus al mundo), es el único país que ha crecido económicamente durante la pandemia; eso es evidente, pero él quiere que quede claro. Traducido del chino quiere decir que China es la gran potencia mundial y que el resto de países dependen de los productos chinos. Esto no es nuevo. Hace muchos años que en Europa no se fabrica prácticamente nada, y lo poco que se fabrica es con componentes chinos. Europa ha quedado como una gran nave de montaje. Eso es todo. China ha conseguido ese nivel de desarrollo con un sistema esclavista de producción. En una dictadura brutal como la china es muy fácil conseguir una población obediente hasta la sumisión (el que no se someta está apañado, y si no que le pregunten a los uigures), y por lo tanto, una mano de obra tirada de precio.
El cínico de Xi Jinping dice que “hay que abandonar los prejuicios ideológicos”; traducido del chino: no me vais a criticar porque dirija mi país dictatorialmente, lo dirijo como que quiero y nadie me puede criticar, no admito injerencias.
“Ningún país es superior a otro”. Traducido del chino: EEUU ya no es la gran potencia. El nuevo poder económico es China y por lo tanto marcará las pautas a seguir.
Insiste varias veces en la “coexistencia pacífica”. Un aviso a los que pretendan enfrentarse a ellos. La guerra fría está servida: «Iniciar una nueva guerra fría, rechazar, amenazar o intimidar a otros (…), interrumpir las cadenas de suministro o las sanciones para provocar el aislamiento, solo empujará al mundo a la división e incluso al enfrentamiento».
Está muy preocupado por la “brecha norte-sur”, hay que “apoyar a los países en desarrollo”. Traducción del chino: China ha colonizado África. Hemos comprado grandes extensiones de terrenos cultivables; empresas chinas están haciendo grandes infraestructuras (puentes, carreteras, presas, etc) en todos los países africanos. No sólo para que lleguen con facilidad nuestros productos, sino para quedarnos con las materias primas y para producir allí mismo, en África, con salarios más bajos actualmente que en China. Más de mil millones de africanos produciendo para China. Todo pagado con dólares que en caso de una fuerte caída del dólar (bastante factible, por cierto) los que sufrirán serán los africanos que se quedarán con un montón de papel inservible en las manos, mientras los chinos serán los propietarios de inmensas extensiones de terreno, de minas, de todo tipo de materias primas y con todas las infraestructuras necesarias para su desarrollo …

Camile Kouchner describe la situación vivida por su hermano gemelo siendo adolescente cuando su padrastro Olivier Duhamel abusaba de él en su propia casa. Esto sucedió cuando el niño contaba con 13 años y se mantuvo el abuso durante casi tres años. Olivier Duhamel, politólogo, pertenece a la intelectualidad francesa. Fue eurodiputado socialista entre 1997 y 2004. Ha sido profesor en distintas universidades francesas y en el Instituto de Estudios Políticos de París y presidente de la Fundación Nacional de Ciencias Políticas; además ha ocupado importantes cargos políticos, entre ellos el de asesor del Consejo Constitucional y miembro de las comisiones de revisión de la Constitución. Este tipo tan admirado por los franceses sometía a su hijastro a abusos sexuales de los que muchos estaban al tanto.
Dice Pablo Pablito Pablete que Puigdemont, ex presidente de la Generalidad de Cataluña, procesado y declarado en rebeldía por el Tribunal Supremo, que salió huyendo escondido en el maletero de un coche y que anda por ahí viviendo en una casa que cuesta 5000 euros al mes mientras sus coleguitas están en la cárcel,y los españoles le pagamos una pasta para que disfrute de su nueva vida, de este tipo dice Pablo Pablito Pablete que es un exiliado como los exiliados que tuvieron que salir de España después de la guerra huyendo de la dictadura. Comparar a Puigdemont con los exiliados es de miserables, es vomitivo.
Mejor suerte tuvo el abuelo de Pablo Pablito Pablete. Condenado a muerte, en cuatro años y medio estaba en la calle con la ayuda de altos cargos falangistas que le colocaron en el Ministerio de Trabajo. Vivió muy bien dentro del régimen franquista, y eso que durante la guerra había sido presidente de un tribunal militar que condenó a muerte a soldados por distintos motivos. Otros por mucho menos fueron fusilados o pasaron 20 años en la cárcel. Le fue muy bien en la vida, ya ves, de la cárcel al barrio Salamanca, que ya por aquellos años era el de los pijos. Los hay que saben lo que hay que hacer para sobrevivir, si hay que escribir loas a Franco, se escriben, lo que haga falta con tal de sobrevivir; comprensible desde luego, pero presentarlo como un héroe, no es admisible ni siquiera siendo su nieto. La vida de su abuelo no tiene nada que ver ni con los refugiados que escaparon como pudieron, ni mucho menos con los que se …
La circulación de las ideas se desarrolló considerablemente con la invención de la tipografía moderna, a finales del siglo XV. Ya no había que creer ciegamente las afirmaciones de las autoridades y cada cual tenía la posibilidad de hacerse su propia opinión.
Este Pablo es el mismo Pablo que se emocionaba cuando
Están empeñados en que el cambio climático nos lleva al calentamiento global que provocará la desertización del planeta, el descongelamiento de los polos que provocará grandes inundaciones y subirá el nivel de los mares que destruirán ciudades enteras que desaparecerán en el mar y no sé cuántas barbaridades más. Eso dicen los científicos del ala oeste de Europa y EEUU fundamentalmente, porque los rusos llevan años diciendo todo lo contrario: las temperaturas bajarán varios grados y se producirá un gran enfriamiento global. Yo no sé quién tiene razón, lo que sé es lo que a mí me gustaría que ocurriera, y desde luego prefiero que aumenten las temperaturas. Lo siento pero no quiero que esta apuesta la ganen los rusos. Según voy dando paladas me digo a mí misma mirando al cielo: por favor por favor que no ganen los rusos. A cambio, si quieren, les firmamos que …
Me llaman la atención algunas cosas de las que dice la compiyogui. Lo primero es que dice que pueden vacunar a todos los madrileños las enfermeras de la sanidad primaria, pero ¿no estaban saturadas, agotadas? ¿No han insultado a los ciudadanos porque no nos quedamos en casa y vamos matando compatriotas por ahí, y las obligamos a ellas a trabajar sin parar? ¿Que por nuestra culpa se saturaron los hospitales y se pueden saturar de nuevo? Hace unos días una enfermera decía que había llegado a odiar a la gente porque al principio los ciudadanos las aplaudían y después las insultaban (no he oído a nadie insultar a las enfermeras, pero si ella lo dice…) Espero que no me toque esta enfermera si tengo que ser hospitalizada.
a exigir a los fabricantes de juguetes que tienen que llevar a cabo una comercialización «más igualitaria» porque muchos juguetes muestras “estereotipos y roles de género”. ¿Te creías que podías comprarles a tus hijos lo que te diera la gana? No, de ninguna manera. Es Irene Montero y su millón de asesoras, que para eso cobran, las que deciden con qué van a jugar tus hijos y el color de sus vestiditos, y para eso impondrán a los fabricantes los juegos que ellas consideren igualitarios. A mí lo que me oprime el corazón y me rompe las meninges es tanta banalidad. Cualquier estupidez cabe en este ministerio hecho a medida de la capacidad de la mujer del vicepresidente.
importan los ERES que seguirán a los ERTES; ni los pequeños negocios que han cerrado dejando a familias en la pobreza; ni nos preocupa un gobierno que se mantiene porque lo apoyan los mismos que apoyaban a los que asesinaban a diario durante cuarenta años a cualquier ”compatriota” y que dicen que van a destruir España desde dentro; o los otros que también apoyan al gobierno presionándolo para conseguir ayudas económicas al tiempo que dicen que van a por la independencia. No, nada de esto preocupa a los españoles a los que se dirige Pablo Iglesias como compatriotas no se sabe de qué país, porque al vicepresidente de gobierno de España, no le sale decir España ni españoles. A lo mejor es que pretende que nos olvidemos de que él y su cuadrilla acusaron falsamente a uno de sus abogados, José Manuel Calvente, de acoso sexual a su compañera tambié abogada de Podemos Marta Flor Núñez, para despedirlo por “haber investigado algunos de los actos presuntamente ilícitos cometidos en el partido» (Calvente dixit). Pero no pasa nada, la calumnia les sale gratis.