La máquina del fango sanchista
Ángela
14-6-2024
El presidente Sánchez MIENTE DESCARADAMENTE. Afirma con esa chulería que le caracteriza que «todo poder emana de la soberanía nacional, es decir, del Congreso de los Diputados”. Que el señor Sánchez no se haya leído la Constitución no es de extrañar, se ve que tiene pocas lecturas, pero está rodeado de cienes y cienes de asesores que, supongo, sí lo habrán hecho. Y la Constitución, en su artículo 1.2 dice: “La soberanía nacional reside en el
pueblo español, del que emanan los poderes del Estado”. Y en su artículo 66.1: “Las Cortes Generales representan al pueblo español y están formadas por el Congreso de los Diputados y el Senado”.
No deja espacio para la interpretación. Está más claro que el agua. Pero, se pasa por el forro la Constitución y lo que haga falta con tal de seguir en el poder. Y no pasa nada.
También dice la Constitución que: “En caso de extraordinaria y urgente necesidad, el Gobierno podrá dictar disposiciones legislativas provisionales que tomarán la forma de Decretos-leyes”. El presidente Sánchez está gobernando a base de Decretos-leyes para dictar leyes al margen del Senado.
Indultó a los delincuentes independentistas, y como vio que no pasaba nada, se saca de la manga una Ley de Amnistía que no cabe en la Constitución. El rey ha firmado dicha ley (por cierto, el día siguiente a las elecciones, para que no les afectara en los resultados). Los mismos fiscales del “procés” se niegan a amnistiar la malversación que afecta a Puigdemont y Junqueras, pero el Fiscal General sigue en sus trece para conseguir lo que su jefe le pide. Es el mismo fiscal que reconoce que reveló información de un particular. Y ahí sigue.
Ahora, dice Sánchez que va a retirar al CGPJ la facultad de nombrar magistrados del TS y de los Tribunales Superiores de Justicia. La Asociación Profesional de la Magistratura (APM), considera que la reforma legal que propone es «un auténtico atropello constitucional». Vicente Guilarte,
presidente interino del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), ha afirmado que «no es en ningún caso admisible propiciar cualquier zona de influencia del Gobierno» sobre los jueces.
Desde que llegó Pedro Sánchez al poder estamos asistiendo a un ataque a los ciudadanos permanente. Somos los ciudadanos los perjudicados por todas y cada una de las decisiones tomadas por su gobierno, empezando por una ley de amnistía que deja libres a los que intentaron proclamar la independencia de una parte de la nación, utilizando para sus fines dinero público, es decir, dinero de los propios ciudadanos a los que sacan los ojos con unos impuestos desmesurados. Si cualquier ciudadano incumple las leyes, la justicia cae sobre él con toda su fuerza. A los independentistas, se les amnistía.
Con el dinero de los ciudadanos el gobierno sigue financiando a los que insisten en que su fin es la independencia y no pararán hasta conseguirla. La lamentable ministra de Hacienda, Montero, está perfilando una financiación «singular» para Cataluña, mientras negocia la condonación de 15.000 millones de deuda catalana que pagaremos todos los españoles, claro. ¡Qué fácil es ofrecer cuando no es tu dinero! Recuerda que gobiernan en tu nombre. Y todavía hay quien les vota.
La mujer del presidente está imputada por varios delitos, su hermanísimo está denunciado por otros tantos. Están de fango hasta las orejas, y no solamente no dimite, sino que sigue amenazando a cualquiera que se oponga a sus directrices.
Además de a los jueces, quiere controlar a la prensa que no le es afín. Sólo soporta a los que le bailan el agua, ahí está la comisaria política Intxaurrondo pidiéndole árnica para los periodistas díscolos.
El control de los jueces y de los periodistas por parte del gobierno, ¿no es fascismo?
Se jacta el gobierno de lo bien que va la economía, “va como un cohete”, grita Sánchez. Mientras Pedro Sánchez se sube al cohete, a nosotros la vida real nos pone los pies en la tierra: España es el tercer país europeo con más población en riesgo de pobreza (26,5%), según Eurostat; sólo por detrás de Rumanía y Bulgaria. Son datos de 2023, y van empeorando. ¿Se ha referido a esto el presidente en algún momento? No, claro, él sólo habla de cohetes. Y de fango, mucho fango. Se va a atragantar con tanto fango.
Los ciudadanos cada día lo pasan peor. Con la inflación disparada, el aumento de los precios de la luz, del gas, de la gasolina, de los productos básicos de alimentación. En el transcurso de la historia los pueblos se han levantado contra el poder por la subida del pan. Aquí ni una manifestación. Las únicas manifestaciones que se han producido son en contra de Ayuso, gritaban contra ella, entre otras cosas, porque cerraban centros de salud en verano, y ahora, la abanderada de dichas manifestaciones, la médica y madre y ahora ministra de Sanidad Mónica García, dice que es normal que cierren centros, que los sanitarios tienen derecho a vacaciones. Hay que tener cuajo.
Por cierto, la médica y madre y ahora ministra, está estudiando ampliar la eutanasia para personas con problemas mentales. Serán los médicos los que decidan si se le practica o no. Esto ya lo hicieron los nazis. ¿Ya no es nazismo? No, ahora es progresismo. ¡Cómo cambian las cosas con el tiempo!
El gobierno sanchista ha convertido las peores ocurrencias en leyes. Por ejemplo, cualquier hombre se puede convertir en mujer cambiándose el nombre. Y como hay de todo en la vida, ahí los tienes, tíos con barba y pelo en pecho exigiendo que los llames Mari Pili, y si no lo haces te pueden denunciar y te pondrán una multa por delito de odio. Nos quieren hacer tragar con las cosas más disparatadas. Ni la lógica, ni la biología, ni el sentido común tienen cabida en su mundo loco. Tampoco pasa nada.
Y lo peor de lo peor: los niños y niñas hormonados (y luego, con la mayoría de edad, mutilados), incluso en contra de la opinión de los padres. Los padres no pueden impedir que sus hijos sean medicados desde los 12 años para toda la vida. El estado es el que decide. Se le ocurre algo tan loco a los malvados y en todos los países hay un imbécil, como la ínclita Irene Montero (la ministra que decía que los niños tienen derecho a tener relaciones con adultos siempre que haya consentimiento), empeñada en hacer cumplir las órdenes de esos criminales. Esta elementa ha sido ministra, ha dejado esa ley infame y ahora se va a disfrutar de alrededor de 15.000 euros al mes entre sueldo y complementos como eurodiputada en Bruselas. Va a dejar una buena herencia a sus hijos.
Toda esta banda, la barriobajera ministra de Hacienda, el macarra ministro de Transportes y todos los demás, viviendo a costa de los ciudadanos a cambio de empeorar la vida de la gente.
Un gobierno que se mantiene con los independentistas catalanes, los independentistas herederos de los terroristas vascos, la ultraderecha racista de Junts, la derecha más reaccionaria y racista del PNV, y ponen el grito en el cielo porque un tipo que saca los trapos sucios de los políticos consigue 3 escaños. Visto lo visto, pocos me parecen.
