Desahucios de primera

Desahucios de primera

Ángela

Todo el mundo la tutea. Una señora de 87 años a la que todo el mundo tutea: desde el presidente del Gobierno hasta el último tertuliano de cualquier cadena de televisión o radio local. No soporto ese tuteo que pretende una falsa cercanía. Respetar, lo que se dice respetar, respetan poco a esta señora, famosa porque su desahucio le ha venido muy bien a los partidos que forman parte del gobierno y que en 8 años de ejercer el poder no han hecho nada, absolutamente

María del Carmen Abascal
María del Carmen Abascal

nada por evitar situaciones como la de la señora Abascal, Mari Carmen para sus amigos y para los medios de comunicación.

Su caso es como el de otras miles de personas desahuciadas en España: más de 272.000 desde que gobierna Pedro Sánchez. Sólo en 2025 se produjeron 25.540. La mayoría por impago de alquiler.

Y no es el peor de los casos, ni mucho menos. El pasado 7 de septiembre, Olga, de 54 años, se quitó la vida cinco meses después de ser desahuciada en Hospitalet (Barcelona). Olga tampoco tiene apellido para los medios de comunicación. Todos se refieren a ella como Olga, una mujer sin identidad. La pobre Olga no ha tenido suerte en la vida: la desahucian, se suicida y ni siquiera mencionan su apellido; puede ser cualquier Olga. Pero no, sí tiene apellido, sí tiene identidad. Es Olga Matute, madre de dos hijas (una de ellas menor de edad), residente desde hacía más de 20 años en el piso del que fue desahuciada. Era una persona decidida a sacar a sus hijas adelante hasta que se encontró en la calle y tiró la toalla. Hasta aquí he llegado, se dijo Olga Matute.

En el barrio los vecinos salieron para mostrar su dolor ante un caso tan terrible. Pero, ¿dónde estaban los del Psoe, los de ERC, los de Ada Colau? No

Homenaje a Olga Matute
Homenaje a Olga Matute

estaban. Nadie hizo una manifestación por ella. Nadie pidió explicaciones al alcalde ni a la Generalitat. Nadie hizo nada porque en Cataluña gobiernan los socialistas. No iban a poner en un brete a Illa. Claro que no. Se cerró su caso como se cerró su tumba. En silencio.

Ahora, desahucian a la señora María del Carmen Abascal, en Madrid, y provocan graves altercados los partidos que no han movido un dedo hasta ahora para solucionar los problemas de vivienda que sufrimos en España. El mismo presidente del Gobierno, que empezó su gobierno gritando que iba a acabar con los desahucios (nunca antes se han producido tantos como durante su gobierno), y que ha prometido miles de viviendas en cada campaña electoral (hasta 180.000 prometió en la última) y no ha construido ni una, este presidente sale ahora culpando al alcalde de Madrid y a la presidente de la Comunidad del desahucio de la señora  Abascal. Él, como siempre, echando las culpas a los demás; él no es responsable de nada.

Olga Matute, tras su suicidio por un desahucio no significó nada en la vida de Barcelona; Mari Carmen Abascal, tras su desahucio de Retiro, uno de los distritos más caros de Madrid, ha lanzado a sus calles a miles de personas, e incluso han promovido una gran manifestación para solidarizarse con esta mujer. La diferencia entre uno y otro caso, es que el suicidio se produjo en Cataluña, donde gobierna el Psc, y el lanzamiento judicial en Madrid, donde gobierna la Ayuso. Da igual la gravedad de los casos; lo que importa es quien gobierna en cada lugar.

Hasta en los desahucios hay clases. Los hay de primera, como el de Mari Carmen y de segunda, como el de Olga y otros miles más.

Se empeñan en hacernos creer que el problema de la vivienda la tienen los grandes tenedores. Empresas que compran cientos de viviendas como inversión y suben los precios de forma desmesurada. Efectivamente, los grandes fondos compran viviendas como compran empresas, pero en España los dueños de los pisos que salen en alquiler son mayoritariamente personas que con sus ahorros compraron un piso que alquilan para tener una mejor jubilación. La compra de ese piso que han pagado durante años, es su ahorro. Los fondos buitre tienen muy pocas viviendas en España. Curiosamente, el Gobierno vendió en agosto de 2024 un edificio del Ministerio de Hacienda en Madrid a una sociedad conjunta formada por BlackRock y el Grupo Lar por un importe de unos 205 millones de euros para convertirlo en viviendas de lujo. Así hacen con todo. Dicen una cosa y hacen otra, y no pasa nada.

Los comunistas también se han tirado a la calle. Intentan convencer a la opinión pública de que tener una viviendo en propiedad es inadmisible. Que tiene que ser el Estado el gran tenedor de vivienda y los ciudadanos, que dejarían de ser ciudadanos, puesto que en las dictaduras comunistas como en las fascistas los ciudadanos se convierten en súbditos, no pueden acceder a una vivienda en propiedad; tendrían que estar muy agradecidos de que el Estado les proporcione su vivienda. Y cuando al frente del gobierno se encuentre el partido que tú apoyas, tendrás más posibilidades de tener una casa en condiciones. Si no, olvídate.

Se están desgañitando hablando de expropiación, como en cualquier dictadura; de limitar los precios de alquiler aun sabiendo que con esa limitación el mercado se reduce. No plantean la construcción de más viviendas aunque la población haya aumentado en varios millones en los últimos años.

Sólo saben prohibir. Siempre prohibir. No saben hacer otra cosa.

 

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