¡Exprópiese!

Ángela

19-4-2024

¡Exprópiese!

Antonio Maestre, siervo sanchista, proponía en la Sexta la expropiación como remedio al problema de la vivienda: “Si los propietarios en tres meses no la ponen en el mercado del alquiler, el estado debe enajenarla, quedarse con ellas, ponerla en alquiler social. No hace falta construir. En 6 meses tienes viviendas en alquiler”. Qué fácil es arreglar los problemas con el dinero de otros. La mayoría de las viviendas en alquiler son de particulares (el 95%, según la ministra del ramo). Muchas de ellas son de trabajadores que han ahorrado toda su vida para llegar a la jubilación con un bien que les permita vivir decentemente. Hay quien invierte en bolsa, los ricos mayormente (también lo hacen en inmuebles, por supuesto). Los trabajadores no pueden invertir en bolsa, si pudieran a lo mejor lo harían y se evitarían los problemas con el inquilino que no les paga o les destroza la casa. Vivirían más tranquilos, sobre todo ahora que cualquiera puede ocupar tu casa en cuanto te descuides. Hace unos días se la ocuparon a un señor mayor que había ido al médico, en media hora le cambiaron la cerradura y se la ocuparon. Este señor tuvo suerte, si en lugar de ir al médico se va de viaje con el Imserso, ya la podía dar por perdida. Así son las cosas.

Lo que diga Antonio Maestre, ese pequeño dictadorzuelo, no tiene ninguna importancia. Cada uno vive de lo que puede y él se busca la vida diciendo gilipolleces en televisión y le pagan por hacerlo. Es una televisión privada, allá ellos.

Más grave es oír a la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, pidiendo a los propietarios que pongan sus pisos en alquiler asequible, o sea, barato, para que los inquilinos puedan pagarlo. Un gobierno de ineptos, incapaz de solucionar ninguno de los problemas de los ciudadanos, pide a los propios ciudadanos que sean ellos mismos los que solucionen los problemas derivados de su mala gestión. Esta ministra, que por cierto es propietaria de tres viviendas, más garajes y locales (El Debate) no ha propuesto la construcción de una sola vivienda de protección social. Un gobierno en el que todos sus miembros poseen varios inmuebles, y aún así viven en edificios públicos en el centro de la ciudad con tantos metros cuadrados que podrían vivir entre cinco y diez familias por vivienda, un gobierno que se permite el lujo de mantener a 757 altos cargos y 869 asesores que nos cuestan millones, que obliga a la televisión pública a contratar a Broncano por 28 millones de euros en dos años, que cada movimiento del Falcon es un fortunón, y no ha sido capaz de construir una sola vivienda social, tiene la cara, a través de la ministra, de pedir a los ciudadanos que solucionen ellos los problemas. En fin, con estos zopencos hay que bregar.

Los periodistas afines como el tal Maestre van a salir en tromba a pedir expropiaciones, no se va a quedar la cosa en este mindundi. Lo veremos.

En realidad, la expropiación ya es un hecho. Ha comenzado en Canarias. La Ley de renovación y modernización turística de Canarias de 2013 debería llamarse ley de la expropiación forzosa de viviendas a particulares.

Parece una broma, pero esta es la realidad: la ley prohíbe residir en una zona turística. Primero el gobierno regional establece las zonas turísticas y luego les dice a los dueños de las viviendas que se tienen que ir de sus casas porque están en zona turística. Caciquismo en estado puro.

Pero la cosa no acaba ahí. No puedes vivir en tu casa, ni tampoco puedes alquilarla. Se la tienes que entregar a una empresa explotadora que la alquila por el precio que considere. Tú tienes un bien y alguien elegido por el gobierno se queda con él y lo alquila a quien quiera al precio que quiera. Y, ¡ay! del que no lo haga. El gobierno impone multas al que no acceda. Multas de más de 2.000 euros que pueden llegar a 30.000 euros. Ya han sido sancionadas más de 400 personas. Los afectados, de momento más de 70.000, se han rebelado contra esta ley, y de momento han conseguido parar las sanciones, pero la ley sigue rigiendo.

No sé a quién se le ha ocurrido la brillante idea de crear guetos de turistas apartados del resto de ciudadanos, lugares desiertos en cuanto se van los turistas, cementerios en cuanto pasa la temporada turística; lo que queda claro es que los grandes perjudicados son los ciudadanos a los que obligan a dejar sus casas.

Por último, de momento, leemos en El Economista que “el Ministerio de Transición Ecológica (hay ministerios para todo) avanza en la modificación del Reglamento General de Costas para paliar el impacto por la subida del nivel del mar. El nuevo texto posibilitará al Gobierno expropiar apartamentos, hoteles o chiringuitos en primera línea de playa a sus propietarios. Pero permitirá a los dueños que disfruten del uso del activo durante 30 años y, en determinados casos, se ampliará el plazo otros 30 años más. Una medida que permitirá al Ejecutivo quedarse con los inmuebles sin pagar nada a cambio”. ¿Cómo iba a faltar el cambio climático? Como el cambio climático provocará la subida del nivel del mar, el gobierno se adelanta a los acontecimientos y expropiará las propiedades cercanas al mar. De cajón. Que digo yo que si sube el nivel del mar afectará a las casas sean propiedad de particulares o del gobierno. Si las viviendas son de particulares, estos tendrán que aguantarse con lo que venga, si viene. ¿Por qué expropiarlas? ¿Por el bien común? Si pierden su casa pierden ellos, nadie más ¿Por lo que pueda suceder? Un supuesto absurdo ¿Cuántos años llevan anunciando la subida del nivel del mar y no ha sucedido? Ese no es el asunto. El asunto es que “el cambio climático” le permite al Estado expropiar las viviendas que les dé la gana sin pagar nada a cambio ¡Menudo negocio!

El cambio climático, el perejil de todas las salsas, es la excusa para expropiar no sólo viviendas, también tierras. Asaja, organización agraria, denuncia que “la Junta de Castilla y León haya autorizado el procedimiento de expropiación forzosa de los agricultores que no han llegado a un acuerdo con las empresas que promueven la construcción del macroparque fotovoltaico de La Llanada (León). El pasado 27 de marzo se publicó en el Boletín Oficial de la provincia de León una primera lista de expropiaciones y este miércoles se ha publicado una segunda. En ellas se incluyen 104 parcelas, prácticamente todas de uso agrario, pertenecientes a al menos 160 propietarios de Cimanes del Tejar” (Libre Mercado).

La expropiación de tierras para la construcción de parques fotovoltaicos y eólicos irá en aumento. Y, salvo los afectados, nadie se rebelará contra este ataque a la propiedad privada porque “hay que salvar el mundo” aunque muramos en el intento y, ya sabes, mientras a mí no me toque…

El miedo es el arma más poderosa.

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