El apoyo permanente de Inglaterra a Israel

Ángela

23-2-2024

El apoyo permanente de Inglaterra a Israel

En dos años de guerra en Ucrania han muerto 10.300 civiles ucranianos. No llegan a 6 meses los transcurridos desde el atentado de Hamas en Israel, y los israelíes han matado a 30.000 civiles palestinos.

En el ataque de Hamas resultaron muertas 1.200 personas (el mismo gobierno israelí rebajó la cifra inicial de 1400). La respuesta a este atentado ha provocado no solamente 30.000 muertos, si no la destrucción de

Destruction in Gaza

ciudades enteras que han reducido Gaza a escombros. A pesar de la destrucción, la mayoría de los países occidentales siguen insistiendo en que Israel tiene derecho a la defensa. Defensa que niegan a Rusia que comenzó el ataque a Ucrania tras casi nueve años de los atentados ucranianos contra las poblaciones rusas del Donbás en el que fueron asesinados más de 14.000 civiles (fuentes rusas hablan de 22.000).

Algunos países han comenzado a decir últimamente que hay que acabar con las matanzas de inocentes. Hasta en EEUU, aunque tímidamente, ha habido declaraciones en ese sentido. En Inglaterra, no. El apoyo de Inglaterra a Israel es total. Al fin y al cabo, el Estado de Israel es obra suya.

En el artículo Fuerza y debilidad de Inglaterra de Hilaire Belloc, (La Celle, Francia 1870 – Guildford, Inglaterra 1953)  el escritor católico, íntimo amigo de Chesterton, analiza la situación de Inglaterra en esos momentos y, en cierto modo, explica el porqué de este apoyo incondicional.

Comienza el artículo describiendo la situación de Inglaterra al no poseer un ejército “adecuado” poco después de la Primera Guerra Mundial: “En ninguna parte dispone de fuerzas terrestres proporcionadas a la tarea que las nuevas circunstancias le imponen”, para a continuación enumerar las partes positivas de la situación, en esos momentos, de Inglaterra:

“Inglaterra entra en la nueva y deplorable fase de su historia en posesión de las ventajas heredadas siguientes:

  1. “El pleno control de los puertos irlandeses y de sus territorios”.
  2. “Una renta, pequeña en realidad, pero importante por su significación, obtenida del pueblo irlandés. Esta renta no se eleva más que a unos 40 chelines por año y cabeza, pero es simbólica y es, además, el fundamento de toda la cuestión. La expropiación forzada de casi toda la tierra irlandesa en el siglo XVII, la reducción del pueblo irlandés al estado de arrendatario de su propio suelo y de jornalero por cuenta de los amos extranjeros y renegados, fueron el primer paso en la vía de la expansión inglesa. Desde entonces esta potencia inglesa ha crecido siempre o ha declinado a la vez que declinaba o crecía su pequeña nación, su vecino inmediato y hostil”.

En el artículo La gran hambruna ¿Genocidio inglés en Irlanda? describíamos la situación en la que vivían los irlandeses bajo el yugo inglés. El control de Irlanda por parte de Inglaterra era total. Todas sus tierras les fueron robadas y los irlandeses convertidos en siervos. Eso, según Belloc, le permitió a Inglaterra su gran desarrollo. Pero, como se verá, hubo otros robos que les permitieron industrializarse y desarrollar su economía a costa de esquilmar a otros países.

  1. “El pleno control del continente indio, de donde fue obtenida directa o indirectamente –sobre todo indirectamente- una renta enorme. Imposible de estimar con la misma exactitud que la pequeña renta inglesa. Pero se ha valuado en un máximo apropiado de 10 a 25 libras esterlinas por cada familia inglesa, teniendo en cuenta los beneficios proporcionados por el comercio, la banca, el transporte, así como las pensiones y salarios de todas clases”.

El imperio inglés es el imperio depredador por antonomasia. No crearon nada en los países bajo su dominio. Un ejemplo clarísimo es el de la India: además de la explotación de sus productos, mano de obra barata por millones para su exclusivo beneficio. Reinvirtieron única y exclusivamente en lo que les interesaba para conseguir aumentar su riqueza mientras los indios vivían prácticamente en la esclavitud.

  1. “La renta de las diferentes provincias del Imperio británico, políticamente independientes, pero ligadas económicamente al sistema bancario inglés. Así, la renta principal fue obtenida en Australia, que nos pagó directamente con intereses usurarios los empréstitos, cuyas sumas se elevan aproximadamente a cinco libras por cabeza; e indirectamente, en beneficios privados obteniendo sumas bastantes superiores”.

En este caso los ingleses utilizaron el mismo sistema que Francia en África: Independencia política pero el sistema financiero en manos de la banca francesa e inglesa.

  1. “Ésta ha sufrido mucho, y lo que resta está en precario. El tributo similar de territorios no dependientes de la corona británica, en particular de Argentina y también de Méjico, de toda la parte costera y fluvial de Asia, con los muy grandes beneficios bancarios de China, “centrados” en Shanghai”.

Este punto muestra la dependencia de Hispanoamerica de Inglaterra. Los países hispanoamericanos que despotrican contra España deberían estudiar un poco más y verían cómo el “libre comercio” patrocinado por Inglaterra es lo que provocó su declive; a día de hoy, no han levantado cabeza. El libre comercio no era tal. Permitió a Inglaterra meter sus productos manufacturados, lo que impidió el desarrollo de la industria local, y a cambio se llevaban sus materias primas. El caso de México es paradigmático del hundimiento de un país por los ingleses. La ciudad de México mientras fue española era la capital del mundo. Dominaba el comercio internacional desde Europa hasta Asia. Con la independencia y el control inglés, desaparecieron sus rutas comerciales y cayó en la irrelevancia.

  1. «El pleno control de las “puertas” del tráfico internacional, a excepción del canal de Panamá. Nadie puede entrar en el Mediterráneo, en el Mar Negro, en el Mar Rojo, ni pasar por los estrechos de Singapur sin el permiso de Inglaterra. Sin dudas tales puertas no fueron jamás cerradas, pero nosotros las pudimos cerrar cuando quisimos».

Este apartado es muy interesante. El imperio inglés basó su dominio desde el inicio en el control de todos los puertos internacionales, apoyados por su poderío naval. Gibraltar es un ejemplo de ello. La entrada al Mediterráneo lleva siglos en manos inglesas. Y, sin embargo, para muchos españoles Gibraltar es una tontería por la que no hay que pelear.

  1. «Una alianza íntima y universal con la finanza judía en el mundo entero. Es posible que esta sea nuestra mejor carta de triunfo. Tal alianza alcanza su apogeo cuando la declaración Balfour, que fue uno de los factores subterráneos que decidieron la victoria de la Gran Guerra. Inglaterra prometió a los judíos un hogar permanente en Palestina, promesa que era símbolo de la victoria de los judíos sobre sus enemigos y, ante todo, sobre las tradiciones religiosas del Cristianismo».

En su análisis, Belloc llega a la conclusión de que sin un ejército fuerte esos siete puntos irán desapareciendo: ni Irlanda, que se independizará en 1922 seguirá pagando impuestos, como tampoco los pagará la India que conseguirá la independencia en 1947, los puertos pasarán a control internacional, (salvo Gibraltar, por cierto, que sigue en sus manos). Efectivamente, para mantener su dominio Inglaterra necesita un ejército que no tiene, de ahí su alianza con EEUU que pondrá el ejército al servicio del poder anglo-americano.

En cuanto al 7º punto, se refiere así a la relación de Inglaterra con “la Judería”:

“Toda la vida inglesa está entretejida con la “Judería”. Nuestras grandes familias están aliadas por matrimonios; nuestras universidades, nuestras leyes, incluso nuestro sistema financiero, y, como factor de mayor importancia, la tradición moral de la sociedad inglesa es inseparable de la potencia financiera judía en el mundo”.

Decía Lloyd Georges en la Cámara de los Comunes el 19 de julio de 1936: “En 1917 el ejército francés se amotina, Italia está derrotada, la Rusia muere por la Revolución y América aún no está luchando a nuestro lado… De todas partes nos llega la información de que es de una importancia vital para los aliados el conseguir el apoyo de la Comunidad Judía”.

 

Este artículo está recogido en el libro El Misterio del Estado de Israel de Arthur Rogers, editorial Nos, 1949)

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