Un extraterrestre en Barcelona-Informe 1-El atentado

Un extraterrestre en Barcelona. 1º informe. El atentado

Antonio Moreno del Camino

8-9-2017

 

Viendo las noticias sobre el atentado de Barcelona no salía de mi asombro. Todo era increíble. Pensé que pensaría alguien que no supiera qué había pasado si viera la manifestación. Tendría que ser un extraterrestre, claro, porque todo el mundo sabía lo que había sucedido. La idea la recojo del gran escritor Eduardo Mendoza en su magnífica novela Sin noticias de Gurb. La leí hace muchos años, pero todavía recuerdo haber reído a carcajadas con cada una de sus páginas. Si no la habéis leído, este sería un buen momento.

En este caso también llega un extraterrestre a Barcelona, pero lo que ve no da risa. Da pena o miedo.

 

Cuando el extraterrestre llegó a las Ramblas se encontró de frente con una multitud que agitaba banderitas de colores. ¡Qué suerte he tenido, están de fiesta en el pueblo! (para un extraterrestre todo es pequeño en la Tierra). Cientos de banderas rojas y amarillas y otras tantas pancartas azules, verdes y otros colores. Según se acercaba veía la cara de felicidad de la gente. Sonreían, gritaban, se abrazaban ¡Menudo fiestón!
Cuando pudo leer lo que decían las pancartas, se quedó extrañado. “No a la islamofobia”.
No, no se trataba de una fiesta. Por lo que indicaban las pancartas debía de haber ocurrido un atentado contra personas islámicas. Se dirigió hacia un grupo.
-¿Qué ha ocurrido? ¿Han sufrido un atentado los islámicos?.
Le miraron con cara de asombro.
-¿Es usted extraterrestre?
A punto estuvo de decir que sí.
-¿Un atentado contra los islámicos? ¿Por quien nos ha tomado? No señor. Ha habido un atentado yihadista. Una furgoneta ha atropellado a muchas personas y han muerto 15 de distintos países.
-Entonces ¿porque no dicen sus pancartas No a la cristianofobia, o la hispanofobia, o la occidentalofobia?
-Pero qué está diciendo? Decimos no a la islamofobia porque no todos los islámicos son yihadistas.
-¿Pero todos los yihadistas son islámicos, no?
Lo dejaron por imposible; ese tipo era imbécil. Se dieron media vuelta y dejaron a nuestro extraterrestre más desconcertado todavía. Siguió el curso de la manifestación y buscaba una pancarta que mencionara a las víctimas. Ni una. ¿Se organizaba una manifestación por el asesinato de 15 personas y con un resultado de más de 100 heridos y no se les nombraba? Tampoco había una pancarta clamando contra el terrorismo yihadista. Además de No a la islamofobia había otros carteles, todos en catalán, por cierto (ningún problema, los extraterrestres entienden todos los idiomas), que decían “La millor resposta la pau”. ¿Contra quien estaban en guerra?, ¿quién había declarado la guerra a quien? Cualquiera lo preguntaba teniendo en cuenta las respuestas anteriores. Otras: Volem pau, no vendre armes”. ¿De qué armas hablaban? Si le habían dicho que había sido un atropello masivo. Otra gran pancarta rezaba: “Vuestras armas, nuestros muertos”. Cada vez entendía menos. El atentado se había realizado con una furgoneta. No había armas de otro tipo, según se contaban unos a otros.
Al final del recorrido había un escenario y vio como dos mujeres, una de ellas con la indumentaria de las mujeres islámicas: vestido largo hasta el suelo y la cabeza tapada. En el discurso se volvió a hablar de la islamofobia. Según los manifestantes con los que pudo hablar no había muerto ni un solo islámico, pero se insistía de nuevo con la islamofobia. ¿Se habían vuelto locos?

Su incomprensión era total así es que decidió marcharse y descansar un poco. Se fue al hotel. Habían llegado la noche anterior en su nave espacial, a él lo dejaron a las afueras de Barcelona, pero los extraterrestres no sólo entienden todos los idiomas, eso no es nada; también tienen la capacidad de transformarse en cualquier persona. Él había estudiado muchas imágenes de humanos y decidió ser hombre, sobre todo porque no se decidía entre Mónica Bellucci o Nicole Kidman, eran antagónicas pero le gustaban las dos. Así es que se buscó un aspecto de hombre maduro a lo Georges Clooney. No estaba nada mal. Tampoco necesitan coche, se trasladan sólo con el pensamiento. Vamos, que piensan en la dirección a la que quieren ir, y allí aparecen. Tiene muchas ventajas ser extraterrestre.
Se quedó un rato viendo en la tele la manifestación. Ahí se dio cuenta de que algunos de las primeras filas estaban serios, muy serios, y quietos, diríase hieráticos. Era una cosa rara dentro de tanto movimiento.
En fin, se echó a dormir, como si fuera una persona normal.

Al día siguiente en la televisión salían imágenes de una casa destruida por una explosión que se había producido el día antes del atentado, y por lo que contaba un señor con aire serio y voz profunda rodeado de otros dos o tres, esa explosión estaba relacionada con el atentado de la furgoneta. Pero no se habían dado cuenta hasta ahora. Y le costaba entenderlo porque según parece había más de cien bombonas de butano
¿Alguien tiene en su casa tantas bombonas de gas? ¿Unos policías llegan, ven eso y no se mosquean? Posteriormente se enteró, también por las noticias, de que la juez que llegó a esa vivienda lo primero que dijo fue “tantas bombonas me suena raro ¿No estarían preparando un atentado terrorista?” y los polis, tan tranquilos le respondieron, “no exagere señoría”. Cuando al señor Trapero, el serio, el jefe de los Mossos (en Barcelona no son polis, son Mossos) respondía a estas preguntas lo hacía impertérrito. Todo se había hecho bien, y ya está. Alucinante. En su planeta ya le habrían mandado a su casa con uniforme y todo.
Pero la cosa no acabó ahí. Hablaban constantemente de bolardos sí, bolardos no. Esa palabra no la conocía, pero según llegó a entender es algo grande que se pone en las calles para que no puedan pasar coches y así evitar los atropellos. Les habían dicho que los pusieran como se había hecho en otras ciudades, pero el chulo del uniforme había dicho en una entrevista meses antes que “no lo iban a hacer sólo por postureo”. Tócate las narices (ya se iba haciendo al lenguaje de la gente). Hacía lo que le daba la gana y no pasaba nada.
Eso sí, ya sabían quien era el conductor de la furgoneta que se había escapado tras el atentado y lo estaban buscando. Y a sus amigos. Porque en la furgoneta se habían dejado la documentación; también en la casa que había sufrido la explosión se habían dejado la documentación. Increíble. Unos tipos tan listos como para organizar en un momento el atentado con la furgoneta tras haber fracasado el que estaban preparando en la casa, y se dejan la documentación por todos los lados. Se hacía cruces.
Horas más tarde, en una ciudad cercana se produce un tiroteo porque unos jóvenes que iban en un coche se habían saltado un control policial atropellando a la gente a su paso. El coche se estrelló y los jóvenes salieron corriendo, según decía el del postureo, con cuchillos y un hacha. No fueron muy lejos. Un mosso, uno solo, mató a cuatro en un momento. El extraterrestre no salía de su asombro. ¿Un tirador de ese calibre no es capaz de tirar a las piernas? Todos los jóvenes fueron “abatidos” (tampoco conocía esa palabra pero estaba claro lo que quería decir: estaban muertos). ¿Tienen a los supuestos autores de un atentado tan a mano y no dejan ni uno que pueda decir quien es el inductor o inductores del atentado? Y no serían los últimos. El que decían que era el conductor de la furgoneta fue localizado y también abatido. Total que de los supuestos autores no queda nadie. El supuesto inductor muerto en la casa de la explosión y los otros muertos a tiros por la calle. Llegarán a juicio dos o tres que se supone ayudaron alquilando la furgoneta y cosas así, pero nadie más. Un resultado desastroso. Y les van a dar medallas por el trabajo bien hecho. ¡En su planeta les iban a dar medallas!
Empezó a entrever que nada era lo que parecía. Por lo que pudo saber, los de las primeras filas que enarbolaban las banderas eran independentistas. Aunque la mayoría de los asistentes fueron de buena fe a esa manifestación contra el terrorismo, los independentistas aprovecharon la ocasión para atacar al gobierno, no a los asesinos. Tendría que investigar más porque el lío era tremendo.

Tras los días transcurridos se decidió a enviar el primer informe a su base, a lo mejor escribiéndolo lo veía más claro.

Informe de RM12 – 8 de septiembre de 2017
Me pongo a escribir este informe sobre la Tierra sin tener nada claro sobre las gentes de este planeta. Vamos allá:
1.    En Barcelona no lloran a los muertos, gritan sin parar
2.    Se manifiestan contra los atentados, pero no hablan de las víctimas.
3.    Muchas pancartas con “No a la islamofobia”, cuando no ha muerto ningún islamista.
4.    Ni una pancarta con “No a la cristianofobia”, en un país fundamentalmente cristiano.
5.    Ni una pancarta con “No a la hispanofobia, ya que el atentado lo había sufrido España.
6.    Ni una pancarta con “No a occidentalofobia”, cuando todos los muertos son occidentales.
7.    En lugar de clamar contra los asesinos, claman contra el gobierno
8.    No detienen a los sospechosos, los disparan y los matan.
9.    Cuando alguien hace las cosas mal le dan medallas
10.    Utilizan las manifestaciones contra el terrorismo a favor de la independencia
11.    Pocos días después ya se han olvidado de las víctimas
12.    Ya están en la independencia

Mi primera impresión es que es un mundo raro raro. Por una parte no tienen el más mínimo instinto de supervivencia. Dicen que no tienen miedo, pero es falso, están aterrados. La población ha dejado en manos de unos políticos locos su futuro y el de sus hijos. No tienen ni idea de lo que les espera.
Seguiré informando.

Compártelo!

Deja un comentario

Scroll al inicio