Ángela
15-9-2023
¿Qué tiene la poesía?
¿Sabe el poeta cuando se pone a escribir que nos va a emocionar?, ¿busca las palabras sabiendo que nos van a doler?, ¿crea las imágenes sabiendo que nos van a hacer llorar? O reír. O enojarnos. Desconozco el proceso por el cual un hombre, una mujer, se sientan en la soledad de su casa y lo que escriben lo sentimos como propio. Sus sentimientos son los nuestros, o todo lo contrario a los nuestros, pero en ambos casos nos hacen reflexionar sobre la vida, la muerte, el amor…sobre lo fundamental del hombre.
Después de 10 años publicando poemas, muchos de ellos desconocidos para mí, sigo sin comprender cómo eso que escribe el poeta me puede emocionar tanto.
El poema con el que comenzó esta página, mi poema preferido (es un decir), Amor constante más allá de la muerte, es un maravilloso poema de Quevedo, pero sus últimos versos, me conmueven siempre que lo leo:
…
su cuerpo dejarán, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrán sentido.
Polvo serán, mas polvo enamorado.
Pocas veces he sentido tan profundamente la soledad, como con el poema de Félix Francisco Casanova A veces, cuando la noche me aprisiona. Si la soledad siempre pesa, ver a un joven, casi un niño, tan solo, duele. Los dos últimos versos, conclusión de los anteriores, me hacen llorar
…
Y cuando el hielo de la soledad
me ha desvenado, los barrenderos moros
canturrean tristemente
y las estrellas ocupan su lugar,
yo acaricio el teléfono
y le susurro sin usar monedas.
Soledad tan profunda como la de Luis Rosales en Porque todo es igual y tú lo sabes. En este fragmento de la llegada a la casa nos lo imaginamos encogido, …


Esto de perseguir a cualquiera comenzó con el coronavirus, con los llamados periodistas persiguiendo por las calles a los que no llevaban mascarillas, preguntando a cualquier ciudadano si se había vacunado, una persecución en toda regla. Se ve que les gustó y ya no paran. Son los nuevos inquisidores.

Rubiales quería ser el protagonista, y vaya si lo fue. Su actuación le va a costar perder el chollo de los más de 600.000 euros (parece que hasta un millón con otros ingresos) que se lleva el pollo sin cabeza anualmente. A Rubiales le ha pasado como a cualquier mafioso que se precie. A Al Capone lo metieron en la cárcel, no por los asesinatos que cometió y los que ordenó cometer, ni por los chantajes; fue a la cárcel por no pagar a Hacienda. Pues eso. Rubiales, metido en asuntos turbios desde que fue elegido presidente de la Federación, va a salir trasquilado por un “pico” como dice él. ¡Anda que no han tenido motivos para expulsar a este tío de cualquier cargo!, los han tenido de todos los colores, pero no han querido hacerlo. Habría que saber por qué. Las mafias (cualquier mafia) funcionan porque los gobiernos (cualquier gobierno) lo permiten. Si el Estado no quiere, la mafia no dura ni cuatro días.