Esperanza Ortega
(Palencia, 15 de octubre de 1953)

Y cómo amarnos ya…
Y cómo amarnos ya…
¿Y cómo amarnos ya
allí donde el amor
moría tantas veces.
¿cómo resucitar tu aliento
sepultado?
oasis
imaginas
¿en el abrazo es eso
lo que nos une?
…
Esperanza Ortega
(Palencia, 15 de octubre de 1953)

Y cómo amarnos ya…
Y cómo amarnos ya…
¿Y cómo amarnos ya
allí donde el amor
moría tantas veces.
¿cómo resucitar tu aliento
sepultado?
oasis
imaginas
¿en el abrazo es eso
lo que nos une?
…
Eugenio Montejo
(Caracas, 1938 – Valencia, Venezuela, 2008)

Algunas palabras
Algunas de nuestras palabras
son fuertes, francas, amarillas,
otras redondas, lisas, de madera…
Detrás de todas queda el Atlántico.
Algunas de nuestras palabras
son barcos cargados de especias;
vienen o van según el viento
y el eco de las paredes.
Otras tienen sombras de plátanos,
vuelos de raudos azulejos.
El año madura en los campos
sus resinas espesas.
…
Pedro Izquierdo
Ser otro
Si pudiera ser otro
Si pudiera hablaros en la calma,
Transmitiros mi amor con sosiego,
Sin que mis impulsos devoren
Todo aquello que amo.
Si pudiera mirar al espejo
Y no ver a ese otro
Que me lleva al infierno
Y me transforma con el fuego
Imprevisible de la ira.
Si pudiera volar,
Y estrellarme en tu cuerpo
Hasta perder el sentido
Y despertar en tus senos
Sin acordarme de mi, y ser otro.
…
Adnan Al Sayegh
(1955, Bufa, Irak)

El canto de Uruk
No somos más que las piedras de los molinos
Dad la vuelta a nuestra tierra, piedra por piedra,
Encontraréis nuestra sangre llenándola.
¡Ay! De una nación que no vive sin guerra.
Colgué el abrigo de mi vida
Y fui a la guerra encogido como un huérfano sobre una camella,
¡Ah! ¡Qué será de una patria carcomida su espalda por las termitas!
Una patria hecha de pieles desgarradas y pegadas una encima de otra
Para resonar los tambores en la plaza de la guerra.
…
Gonzalo Millán
(1 de enero de 1947 – 14 de octubre de 2006, Santiago de Chile)

Piscis
Los ojos de los peces
estaban
siempre mirándonos,
abiertos y voraces,
desmesurados como soles.
Y lo ignoramos
con nuestra ceguera
de gusanos,
atentos únicamente
al dolor del anzuelo.
GIOCONDA BELLI
(1948,Managua, Nicaragua)

Abandonados
Tocamos la noche con las manos
escurriéndonos la oscuridad entre los dedos,
sobándola como la piel de una oveja negra.
Nos hemos abandonado al desamor,
al desgano de vivir colectando horas en el vacío,
en los días que se dejan pasar y se vuelven a repetir,
intrascendentes,
sin huellas, ni sol, ni explosiones radiantes de claridad.
Nos hemos abandonado dolorosamente a la soledad,
sintiendo la necesidad del amor por debajo de las uñas,
el hueco de un sacabocados en el pecho,
el recuerdo y el ruido como dentro de un caracol
que ha vivido ya demasiado en una pecera de ciudad …
JOHN GALÁN CASANOVA
(Bogotá, 1970)

Poema de la primera vez
Hay algo irrecuperable
en descubrir a un desconocido.
Ofrecerse ante la vista y el tacto
de quien hasta entonces
sólo nos ha tratado vestidos
entraña un acto de desprendimiento
poco común.
Si la ocasión permite
hacerlo sin vehemencia,
hay algo de paternal y fraterno …
Vicente Gallego
(Valencia 1963)

Las tardes
Ya casi no recuerdo las mañanas,
su tiempo azul y claro,
lejos quedan, perdidas en colegios
o en piscinas extrañas e indolentes.
Porque sentimos duro el despertar
retrasamos ahora
la luz que nos fatiga los despegados ojos.
Y es un destino oscuro el de las tardes,
en ellas aprendí que llegará la noche,
y que es inútil …
Ezra Pound
(30 de octubre de 1885, Idaho, Estados Unidos -1 de noviembre de 1972, Venecia, Italia)

Canto XLV Con usura
Con usura no tiene el hombre casa de buena piedra
Con bien cortados bloques y dispuestos
de modo que el diseño lo cobije,
con usura no hay paraíso pintado para el hombre en los muros de su iglesia
harpes et lutz (arpas y laúdes)
o lugar donde la virgen reciba el mensaje
y su halo se proyecte por la grieta,
con usura
no se ve el hombre Gonzaga,
ni a su gente ni a sus concubinas
no se pinta un cuadro para que perdure ni para tenerlo en casa
sino para venderlo y pronto
con usura,
pecado contra la naturaleza,
es tu pan para siempre harapiento,
seco como papel, sin trigo de montaña,
sin la fuerte harina.
…
Luljeta Lleshanaku
(2 de abril de 1968, Elbasan, Albania)

Cuando el amor empieza a …
Entra en mis días arrogantemente
como el silencio tras el golpe
del mazo del juez.
Me balanceo en la brisa más ligera
a lo largo del campo de trigo
esperando la cosecha.
Llega cuando pienso que estoy segura
cuando pienso que todo lo que soy es sólo espina,
fuerte, sin pecho ni vientre,
sin ombligo
como una bodega repleta de alimentos
almacenados para el invierno.
…