poema

Pablo García Baena

(29 de junio de 1923, Córdoba)

PabloGarciaBaena

 

 

 

 

 

 

 

Elegía

Me envuelvo en tu recuerdo
como en nieblas secretas que me apartan del mundo.
En la calle sonrío al amigo que pasa,
y nadie,
nunca nadie
adivinó mi muerte bajo aquella sonrisa
ni el frío sin consuelo de mis ojos que ciegan
pidiendo de los tuyos más desdén,
más veneno.
Ahora que la tarde se derrumba en las sombras,
y que el libro de versos resbala por mis manos,
ahora que la lluvia llora por los cristales
de mi ventana,
y llanto va a caer de mis ojos,
antes de que una mano encienda la dorada …

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Osip Mandelstam

(Varsovia, 1891-campo transitorio de Vtoraya Rechka, cerca de Vladivostok, 1938)

Osipmandelstam

 

Este poema le costó la vida a su autor Osip Mandelstam. Nunca lo publicó. Mandelstam lo leyó en círculos literarios y alguno de los asistentes lo delató. Como dice el traductor de esta versión, José Manuel Prieto, «escribirlo había sido un acto de increíble valentía, de arrojo, o más bien de integridad artística». Y añade que fue «descrito por un crítico como las dieciséis líneas de una sentencia de muerte». (Ángela, 18-11-2016)

José Manuel Prieto, escritor cubano que vivió y estudió en Rusia, no solamente traduce, sino que analiza verso a verso este breve poema que convirtió la vida del gran escritor ruso en un infierno. Es muy interesante leer este análisis publicado en Letras Libres, Mayo 2009. Para leerlo íntegramente pinchar aquí

 

EPIGRAMA CONTRA STALIN

Vivimos sin sentir el país a nuestros pies,
nuestras palabras no se escuchan a diez pasos.
La más breve de las pláticas
gravita, quejosa, al montañés del Kremlin.
Sus dedos gruesos como gusanos, grasientos,
y sus palabras como pesados martillos, certeras.
Sus bigotes de cucaracha parecen reír
y relumbran las cañas de sus botas.
Entre una chusma de caciques de cuello extrafino
él juega con los favores de estas cuasipersonas.
Uno silba, otro maúlla, aquel gime, el otro llora;
sólo él campea tonante y los tutea.
Como herraduras forja un decreto tras otro:
A uno al bajo vientre, al otro en la frente, al tercero en la ceja,
/al cuarto en el ojo.
Toda ejecución es para él un festejo
que alegra su amplio pecho de oseta.

Noviembre de 1933

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Rosalía de Castro

(24 de febrero de 1837, Santiago de Compostela-15 de julio de 1885, Padrón, España)

RosaliadeCastro

 

 

 

 

 

 

 

Dicen que no hablan las plantas

Dicen que no hablan las plantas, ni las fuentes, ni los pájaros,
Ni el onda con sus rumores, ni con su brillo los astros,
Lo dicen, pero no es cierto, pues siempre cuando yo paso,
De mí murmuran y exclaman:
—Ahí va la loca soñando
Con la eterna primavera de la vida y de los campos,
Y ya bien pronto, bien pronto, tendrá los cabellos canos,
Y ve temblando, aterida, que cubre la escarcha el prado.

—Hay canas en mi cabeza, hay en los prados escarcha,
Mas yo prosigo soñando, pobre, incurable sonámbula,
Con la eterna primavera de la vida que se apaga
Y la perenne frescura de los campos y las almas,
Aunque los unos se agostan y aunque las otras se abrasan.

Astros y fuentes y flores, no murmuréis de mis sueños,
Sin ellos, ¿cómo admiraros ni cómo vivir sin ellos?

(Recomendación de Nina)

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Reinaldo Arenas

(Aguas Claras, Oriente, Cuba, 16 de julio de 1943 – Nueva York, Estados Unidos, 7 de diciembre de 1990)

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De modo que Cervantes era manco

De modo que Cervantes era manco;

sordo, Beethoven; Villon, ladrón;

Góngora de tan loco andaba en zanco.

¿Y Proust? Desde luego, maricón.

Negrero, sí, fue Don Nicolás Tanco,

y Virginia se suprimió de un zambullón,

Lautrémont murió aterido en algún banco.

Ay de mí, también Shakespeare era maricón.

También Leonardo y Federico García,

Whitman, Miguel Ángel y Petronio,

Gide, Genet y Visconti, las fatales.

Ésta es, señores, la breve biografía

(¡vaya, olvidé mencionar a san Antonio!)

de quienes son del arte sólidos puntales.

(La Habana, 1971)

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Eduardo Mitre
(Oruro, Bolivia, en 1943)

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Para un Adiós

Un abrazo y palabras entrecortadas

habrán dicho el adiós increíble.

Y entre tu cuerpo y el mío

manará sin cesar la distancia.

Como se apela a una hierba mágica

para sanar el mal de ausencia,

escribiré entonces estas líneas.

Y si el tiempo que une y que separa,

lo entrega un día a tu mirada,

léelo, mas no vuelvas la cara.

Hermosa y feliz en tu presente,

no cometas el error de Eurídice;

que yo, al recordar tu dulce voz,

cuidaré que me aten como Ulises

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Álvaro Mutis

(25 de agosto de 1923, Bogotá, Colombia-22 de septiembre de 2013, Ciudad de México, México)

AlvaroMutis

 

 

 

 

 

 

 

Canción del este

A la vuelta de la esquina

un ángel invisible espera;

una vaga niebla, un espectro desvaído

te dirá algunas palabras del pasado.

Como agua de acequia, el tiempo

cava en ti su arduo trabajo

de días y semanas,

de años sin nombre ni recuerdo.

A la vuelta de la esquina

te seguirá esperando vanamente

ése que no fuiste, ése que murió

de tanto ser tú mismo lo que eres.

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Elena Medel

ElenaMedel

 

 

 

 

 

 

Curso de submarinismo

Como anticipo a la pérdida,
un corazón que flota y sobrevive
a la riada de sueños encerrados en burbujas.

Como coraza contra la victoria,
agendas que no abandonan su jaula de jabón,
muertas sobre la placa de la ducha.

Hoy es epílogo

las horas construyen su ataúd junto a mi almohada.

De «Vacaciones» 2004

 

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Idea Vilariño
(18 de agosto de 1920, Montevideo, Uruguay-28 de abril de 2009, Montevideo, Uruguay)

IdeaVilario

 

Buscamos

Buscamos
cada noche
con esfuerzo
entre tierras pesadas y asfixiantes
ese liviano pájaro de luz
que arde y se nos escapa
en un gemido.

(Recomendado por Carolina Laura Fernández Aronas, 29-7-2016)

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Alessandro Mistrorigo

(Venecia, Italia, 1978)

alessandromistrorigo

 

En la presentación del libro «Quel che resta dell’onda» de Alessandro Mistrotrigo, joven poeta italiano, escribe Stefano Ballarin: «Abitando poeticamente il mondo, si riceve in dono l’unico fundamento possibilie dell’esistenza. Quel che resta dell’onda» di Alessandro Mistrorigo conserva quella «meraviglia» dalla quale non è solo la filosofía ad avere origine, ma la poesia stessa». (La traducción es mía y por lo tanto sólo orientativa: Habitando poéticamente el mundo, se recibe como regalo el único fundamento posible de la existencia. Lo que queda de la ola de Alessandro Mistrorigo conserva aquella «maravilla» de la cual no solo la filosofía es el origen, sino también la poesía «). (Ángela, 15-5-2016)

 

                       

 

 

Le cose

                                          a causa della meraviglia
Aristotele

…come tremano le cose
e la vibrazione è canto

a contatto

un nuovo nascere
si ha e si perde, là
nello spazio dell’altro e
io ascolto il riflesso del mio
in silenzio: cieco, sordo, muto

l’aria sulla pelle
l’orma della frequenza
l’aperto fremere, scuotere, battere
di ogni germoglio mente io ascolto
nel riflesso, il mio

sul pelo dell’acqua
l’incrocio delle onde

una foglia
registra il corpo che freme
sconnessa
incrina la sua pelle
e lo lascia scivolare

– onda –

non è più voce
calco,               molle gesso
del muovere
che ti muove, ti scuote e batte ed è
ilsenzadell’altro
il suo contorno:
la superficie dell’acqua
quando piove

scorre la pioggia su quel vetro:
il tempo non si muove, ma ci muove
il tempo non scorre, ma ci scorre

come tremano queste mie mani…

 

    las cosas

                     a causa de la maravilla
Aristóteles

…como tiemblan las cosas
y la vibración es canto

en contacto

un nuevo nacimiento
se da y se pierde, allá
en el espacio del otro y
yo escucho el reflejo del mío
en silencio: ciego, sordo, mudo

el aire sobre la piel
la huella de la frecuencia
el abierto vibrar, sacudir, latir
de cada gema mientras yo escucho
en el reflejo, el mío

a ras del agua
el cruce de las olas

una hoja
registra el cuerpo que vibra
inconexa
agrieta su piel
y lo deja resbalar

– ola –

ya no es voz
calco,               suave yeso
del mover
que te mueve, te sacude y late y es
elsindel otro
su contorno:
la superficie del agua
cuando llueve

corre la lluvia sobre aquel vidrio:
el tiempo no se mueve, sino nos mueve
el tiempo no fluye, sino nos fluye

como tiemblan estás manos mías…

 

Sinopia Libri, I quaderni di Sinopia, Venecia, 2008

Traducción publicado en Alborada Internacional, Revista de arte y de cultura, Año 1, nº 1, julio de 2009, pág. 26.

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