Poemas

Amado Nervo

(Tepic, México, 27 de agosto de 1870-Montevideo, Uruguay; 24 de mayo de 1919)

 

AmadoNervo

 

 

 

 

 

 

 

En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje las mieles o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

…Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
mas no me prometiste tan sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!

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Paul VERLAINE

(30 de marzo de 1844, Metz, Francia – 8 de enero de 1896, París)

PaulVerlaine

 

 

 

 

 

 

 

 

Las conchas

Cada concha incrustada
En la gruta donde nos amamos,
Tiene su particularidad.
Una tiene la púrpura de nuestras almas,
Hurtada a la sangre de nuestros corazones,
Cuando yo ardo y tú te inflamas;
Esa otra simula tus languideces
Y tu palidez cuando, cansada,
Me reprochas mis ojos burlones;
Esa de ahí imita la gracia
De tu oreja, y aquella otra
Tu rosada nuca, corta y gruesa;
Pero una, entre todas, es la que me turba.

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Concha García
(Córdoba, 1956)

ConchaGarcia

 

 

 

 

 

 

Dejando de amar

Ya no le digo te quiero a nadie,
he perdido el sur del vestido y las
costuras se abren, parezco una tela
inflexionada, una rota lana.
Me río de tanta lluvia, a veces
el aliento es iracundo y lunático,
la frescura y el atrevimiento
se han hecho detritus, pondero
por eso todo amor deshilachado,
me aceito de madrugadas pasivas
y al mirar por la ventana se va
aquel dramatismo de antaño,
aquella ira romántica que
ponía un precio a la aventura.

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José Lezama Lima
(19 de diciembre de 1910 – 9 de agosto de 1976, La Habana)

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La mujer y la casa

Hervías la leche
y seguías las aromosas costumbres del café.
Recorrías la casa
con una medida sin desperdicios.
Cada minucia un sacramento,
como una ofrenda al peso de la noche.
Todas tus horas están justificadas
al pasar del comedor a la sala,
donde están los retratos
que gustan de tus comentarios.
Fijas la ley de todos los días
y el ave dominical se entreabre
con los colores del fuego
y las espumas del puchero.
Cuando se rompe un vaso,
es tu risa la que tintinea.
El centro de la casa
vuela como el punto en la línea.

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Constantino Molina Monteagudo

(Albacete, 1985)

 

constantino

 

 

 

 

 

 

LUCIÉRNAGAS

Escribir en la noche

y sin saber.

Ir encendiendo

palabras

como luciérnagas

en roca árida.

Y sorprendernos,

y no saber

para admirar, así,

cada vez más

su interrogante maravilla.

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Igor Barreto

(26 de mayo de 1952, San Fernando de Apure,Venezuela)

 

IgorBarreto

 

 

 

 

 

 

 

TAL VEZ

               Para Alberto Márquez

Vivíamos en un panal
de clase media barata.
Una celdilla de ocho metros
por dieciocho de fondo,
era la casa blanca
de la urbanización.
En su granítica sala
ensayé conversaciones
sobre la mejor manera
de servir (y sobrevivir).
Mas luego del cristal roto
de la una y media …

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Alejandra Pizarnik

(29 de abril de 1936, Avellaneda, Argentina-25 de septiembre de 1972, Buenos Aires, Argentina)

 

AlejandraPizarnik

 

 

 

 

 

 

 

Hijas del viento

Han venido.
Invaden la sangre.
Huelen a plumas,
a carencia,
a llanto.
Pero tú alimentas al miedo
y a la soledad
como a dos animales pequeños
perdidos en el desierto.

Han venido
a incendiar la edad del sueño.
Un adiós es tu vida.
Pero tú te abrazas
como la serpiente loca de movimiento
que sólo se halla a sí misma
porque no hay nadie.

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Blas de Otero
(15 de marzo de 1916, Bilbao – 29 de junio de 1979, Majadahonda, Madrid

 

BlasdeOtero

 

 

 

 

 

 

 

 

En el principio

Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los labios para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra.

de Pido la paz y la palabra (1955)

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Alan Mills
(Guatemala, 1979)

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Totales / ars poética

              A Beatriz Cosenza

Contenerlo todo
(el vaso del universo)
y pulir piedras con miradas.
No cabe la poesía en la palabra:
la estira/ la tensa/ la quiebra.
Hay quien lo sabe y llora.
Entrega silencios
para parecerse a Dios.
¿De dónde nace un ser bello?
Si el verbo se hiciese carne
la poesía daría tanta verdad
como un puño de tierra
sería tan cierta como el aliento
del anciano que sueña futuro
en larga fila de jubilados.
Lo bello persigue lo bello
aunque en ello se vaya la vida.
¿Y la mentira?
Camina con ella/ enamórate/ muere.
Animal purificado y débil
planeta gemelo del dolor y la gracia.
El dolor es anuncio de divinidad.
La poesía se persigna ante las cosas.

Alan Mills tiene un blog al que puedes entrar pinchando aquí

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Aleyda Quevedo Rojas

(Quito-Ecuador 1972)

AleydaQuevedoRojas

 

 

 

 

 

 

 

 

Si estoy está

Mi esposo con sus manos tibias
baña mi cuerpo dolorido
con raíces y hojas de menta

Mientras duermo me mira respirar

Si me alejo
entre las violetas
él me sigue
si estoy está conmigo

Es madero en alta mar
al que me abrazo con amor

(De Soy mi cuerpo)

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