Czesław Miłosz – Sobre los Ángeles – O aniołach

Czesław Miłosz

Czesław Miłosz (Šeteniai (Lituania), 1911 – Cracovia, 2004) vivió la II Guera Mundial en Varsovia. De familia católica, protegió al los judíos perseguido por los nazis. Tras la guerra, abandonó su país, Polonia, porque no soportaba el régimen comunista que se había instalado en su país.En su poema Carta a Raja Rao, expresa su insatisfacción ante los distintos sistemas políticos:

Infeliz bajo la tiranía,

infeliz en la república:

en una, suspiraba por la libertad,

en otra, por el fin de la corrupción.

 

Sobre los Ángeles

Vosotros fuisteis despojados de todo: las blancas túnicas,
las alas, aún la certeza de vuestra existencia.
Sin embargo, yo creo en vosotros,
mensajeros.

Allí, donde el mundo se cimbra y muestra su revés
—en un grueso tejido bordado con bestias y estrellas—,
vosotros vais, inspeccionando las hábiles costuras.

¡Qué transitoria es vuestra estadía!
Aquí y allá: en el altivo minuto matinal
cuando el cielo se aclara
o en una melodía y su eco en boca de los pájaros
o en el aroma de las manzanas al final del día
cuando la luz hechiza los dorados huertos.

Se dice que alguien os inventó
pero, ¿a quien convence esa patraña
si los humanos se inventaron a sí mismos?

Y esa voz… — evidencia válida, sin duda alguna—
sólo puede provenir de cuerpos radiantes y etéreos,
con las dos alas surcando la fina espalda —¿por qué no?—,
y los traslúcidos dedos ceñidos al relámpago de la espada.
VI
Tantas veces he escuchado esa voz mientras duermo.
Iniciado a su misterio, entendí cuanto pude,
una orden o un llamado en una lengua celestial:

El día se acerca.
Otro.
Haz lo que puedas.

 

Traducción de Jorge Ávalos (La Zebra)

O aniołach

Odjęto wam szaty białe,
Skrzydła i nawet istnienie,
Ja jednak wierzę wam,
Wysłańcy.

Tam gdzie na lewą stronę odwrócony świat,
Ciężka tkanina haftowana w gwiazdy i zwierzęta,
Spacerujecie oglądając prawdomówne ściegi.

Krótki wasz postój tutaj,
Chyba o czasie jutrzennym, jeżeli niebo jest czyste,
W melodii powtarzanej przez ptaka,
Albo w zapachu jabłek pod wieczór
Kiedy światło zaczaruje sady.

Mówią, że ktoś was wymyślił
Ale nie przekonuje mnie to.
Bo ludzie wymyślili także samych siebie.

Głos – ten jest chyba dowodem,
Bo przynależy do istot niewątpliwie jasnych,
Lekkich, skrzydlatych (dlaczegóż by nie),
Przepasanych błyskawicą.

Słyszałem ten głos nieraz we śnie
I, co dziwniejsze, rozumiałem mniej więcej
Nakaz albo wezwanie w nadziemskim języku:

zaraz dzień
jeszcze jeden
zrób co możesz.

Compártelo!

Deja un comentario

Scroll al inicio