coronavirus

Annsagna

Durante tres años el único mal en el mundo ha sido el coronavirus. Todo el mundo aterrorizado por una amenaza silenciosa. La culpa de todo la tiene el coronavirus.

Annsagna lo cuenta muy bien en esta satírica canción. Me gusta todo, la voz, la música, la letra, el vídeo. Divertido, interesante, irreverente, genial Annsagna.

 

Caretavirus ft. Mad Pony

El coronavirus que nos acecha

Nos acecha una amenaza silenciosa

podría ser nuestro final.

Es tan despiadada como peligrosa

Es la encarnación del mal

 

Ha puesto lejía y alcohol en mi bote de mercromina

Ha provocado todas las inundaciones en China

pone la zancadilla a todo el que cerca de él camina

Ha sembrado miles de kilometros cuadrados de minas

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Ángela

8-1-2022

Del miedo a la sumisión

Me hablaba hace un tiempo una amiga de un ensayo realizado sobre ratones que consistía en darle comida a un ratoncillo cuando hacia lo que tenía que hacer (darle a una palanca, o girar una rueda, algo así). Si no lo conseguía no había premio. Así, varias veces. El ratoncillo aprendió a hacerlo todas las veces bien para conseguir su comida. Pero el ensayo fue variando. Cuando hacía las cosas mal no le daban comida, cuando las hacía bien, algunas veces le daban, otras no. Al cabo de un tiempo el animalito ya no sabía cuándo le darían comida aunque lo hiciera bien y ya no lo intentaba más y se dejaba morir. Había perdido la esperanza. Habían roto su capacidad de resistencia.

Esto venía a cuento con la situación que estamos viviendo con el coronavirus. Porque esto comenzó con el palo y la zanahoria: te encerramos, pero si te portas bien, te dejamos salir en unos meses. Todo el mundo aguanta sin rechistar el confinamiento, esperando que al salir se pueda hacer una vida normal. Pero nada ha sido normal.

Con la mascarilla, lo mismo que con el ratoncillo. Ahora no es obligatoria, ahora sí; te obligamos a ponerte la mascarilla en interiores y exteriores; ahora ya no es necesaria en exteriores; dos años después volvemos a la obligatoriedad de la mascarilla. ¿Seguimos con el palo y la zanahoria? No, ya se ha perdido la capacidad de resistencia. La mayoría de la gente se la pone sin rechistar. Si las autoridades lo dicen, se hace, sin pedir explicaciones.

Las vacunas iban a salvarnos. Primero una vacuna, luego dos, bueno, pues nos ponemos dos, pero tampoco han funcionado; ahora tres, y gente con las tres vacunas se sigue contagiando. Lo normal es que todo el mundo pidiera explicaciones a las autoridades. Si nos vacunamos, ¿por qué nos contagiamos? Pues no, no se piden explicaciones. Se contagian entre vacunados, pero la culpa es de los no vacunados. Admitirán todas las vacunas que les digan.

Para conseguir llevar a cabo el ensayo, hacen falta distintos sujetos.

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Vamos a contar mentiras

Ángela

5-11-2021

 

Desde el inicio de la pandemia por COVID 19 a los que ponen en duda los datos que da el gobierno se les tacha de conspiracionistas. El gobierno, apoyado por prácticamente todos los medios de comunicación, ha atacado sin contemplaciones a todo el que pusiera en duda los datos que ofrecía Fernando Simón (hasta que lo han apartado sin ningún escrúpulo). Virólogos, epidemiólogos, investigadores de prestigio han sido insultados o censurados, si lo que decían iba en contra de la versión oficial. Por eso resulta tan llamativa cualquier información que se salga en la prensa generalista, aunque sólo sea un poquito, del guión establecido.

En el artículo Las cifras de fallecidos por covid son inespecíficas, publicado por el periódico La Razón, Rafa Toledo, catedrático de Parasitología de la Universidad de Valencia, señala que el número de test positivos no es una métrica válida para analizar el impacto de la pandemia. “A pesar de ello, se persiste en su uso”, “Además, con unos porcentajes de vacunación que rozan el 80% en España, los resultados positivos de los test ya no son eficaces para dar una idea de la evolución”.  Añade que “es necesario establecer claramente y hacer públicos los criterios de hospitalización y, sobre todo, definir qué se considera una muerte por covid. Si es causada directamente por covid o simplemente una muerte tras un test positivo en un periodo de tiempo determinado”. “La mayor parte de los fallecimientos considerados por covid que se producen en el momento actual son de personas que no han muerto a causa de la infección, sino que esta ha sido un factor de comorbilidad. De este modo, si las cifras de fallecimientos diarios en esta última semana son, por ejemplo, 33 casos, deberíamos considerar que en solo 8 casos, la causa ha sido la covid. Si esto es así, nos estamos moviendo en cifras muy parecidas a las de la gripe”…  “Hay casos reseñados en publicaciones científicas de personas jóvenes que han fallecido por un accidente de tráfico y, solo por el hecho de que han dado positivo en covid en la autopsia, se les ha computado como tal”. “Se arreglaría si, desde los hospitales, se distinguiera entre ambas cosas en los certificado de defunción; es decir, que si la persona no ha muerto por covid sino con covid, se incluyera la infección como una comorbilidad. En la situación actual, cuando la pandemia ya parece estar controlada, hay que dejar de ‘hinchar’ las cifras, algo que se ha estado haciendo todo este tiempo para justificar las medidas restrictivas”. Vamos, que para aterrorizar a los ciudadanos y conseguir que se pongan la vacuna, se han hinchado las cifras de fallecidos por covid. …

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El grito

Aumento de los suicidios en España

Ángela

22-10-2021

 

Nunca había oído nada igual. Un grito desgarrador, que nos hizo saltar de la cama. Siguieron otros gritos igualmente pavorosos, mientras salíamos corriendo a la calle con el camisoncillo de verano. Eran entre las dos y las tres de la mañana del mes de agosto de 2020. En una casa de la calle de arriba se habían juntado unos jóvenes que hablaban y escuchaban música. Los oímos hasta que nos quedamos dormidos. Lo primero que pensé es que le había pasado algo grave, muy grave a alguno de los jóvenes, pero no, los gritos venían de la calle de abajo. Nos dirigimos hacia allá y en la puerta de una casa había cuatro o cinco personas. Ahora, la que gritaba era yo. “¿Qué pasa, qué pasa?” Una vecina salió al escucharme: “Ya no pasa nada, todo ha pasado ya. Se ha suicidado el chico de esa casa”. Nos quedamos mudos. La que gritaba era la madre del joven que desde el comienzo del coronavirus se había ido a cuidar a su madre, en un pueblo muy lejos de allí, y llegaba en ese momento con unos familiares. La pobre mujer no tenía consuelo.

elgritoNo conocía al joven, pero desde mi terraza veía de vez en cuando a un hombre que cuidaba el jardín. Pensaba que era gente que venía los fines de semana, pero según contaban al día siguiente, el chico había pasado todo el confinamiento solo en la casa, y allí seguía, meses después, teletrabajando. Tenía amigos en el pueblo y ese día habían quedado para hacer una barbacoa en la casa de uno de ellos, y como no llegaba, fue la novia a buscarlo. Ella fue la que lo encontró. Se había ahorcado en el garaje. ¡Qué horror! Un chico tan joven, 25 años tenía, y qué pronto acabó su vida. ¡Qué tristeza!

No habían pasado ni quince días cuando un helicóptero daba vueltas sin parar a la salida del pueblo. No se veía humo así es que no podía ser un incendio. Y no lo era. El helicóptero de la Guardia Civil estuvo un par de horas sobrevolando el puente sobre el que pasa la carretera hasta convencer a un chico de ¡16 años!, de que no se tirara. Por suerte, lo consiguieron. Pero la felicidad no dura mucho. Días después otro joven de 23 años consiguió saltar desde el mismo puente.

En menos de un mes, y en un pueblo tan pequeño, dos jóvenes de 23 y 25 años se suicidan y otro de 16 lo intenta. Esta es una pequeña muestra. Los intentos de suicidios en jóvenes han aumentado un 250% desde el comienzo de la pandemia. Actualmente, el suicidio es la principal causa de muerte no natural entre jóvenes de 15 a 29 años. ¿Qué puede haber ocurrido para que se produzcan estos hechos?

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El poder destructivo del miedo

Desde mi guarida

Ángela

28-5-2021

Ilustración de María Cruz Martín

 

El guion es muy simple, tan simple como el de cualquier película apocalíptica: una epidemia que comienza en un pequeño rincón del mundo y en poco tiempo todos los países se ven afectados. Miles de personas mueren o enferman sin saber por qué. Supuestamente el causante es un virus similar a la gripe; los síntomas son los mismos, pero a pesar de que la gripe provoca la muerte a miles de personas cada año, este virus parece causar muchos más. Los científicos no son capaces de aislarlo. Los fallecidos son enterrados sin autopsia (están prohibidas), con lo cual se desconoce la causa real del fallecimiento. Nadie puede despedirse de sus seres queridos. Todos los Estados se ponen de acuerdo en confinar a la población. No se puede salir a la calle durante meses, y el atrevido que ose hacerlo será detenido. Todos los comercios echan el cierre. Sólo saldrán a trabajar los que realicen trabajos “esenciales”, el resto trabajará en casa frente al ordenador. Millones de personas pierden su trabajo. Por las calles desiertas sólo circulan los coches de policía. El estado de excepción, que no de alarma, será universal. Familias enteras conviven 24 horas al día en viviendas de 40, 50 o 100 metros, o en chabolas, dependiendo de la suerte que les haya tocado en la vida. La convivencia en esas condiciones será muy complicada. El ambiente, irrespirable. Peor lo llevan las personas que viven solas, el único contacto con el mundo es la televisión que constantemente, 24 horas al día, está anunciando el número de contagiados, hospitalizados, muertos. No hay respiro. La desesperación hace mella en la población. La ansiedad y la depresión se adueñan de todos los habitantes del planeta. Tres meses de aislamiento total han acabado con la estabilidad mental de miles o millones de personas. Aumentan los suicidios de manera alarmante aunque las autoridades no ofrecen ninguna información al respecto. Los Estados, a la orden de no se sabe quién, y por miedo a que la gente comience a rebelarse, deciden dejarlos salir unas horas al día con mascarillas y guardando distancia de seguridad entre los viandantes. Millones de personas en el mundo salen a la calle embozados. La imagen es dantesca.

LamiradaPoco a poco van abriendo comercios, y la actividad más o menos comienza a despertar. Hay un cierto ánimo, a pesar de que las televisiones siguen anunciando permanentemente el número de muertos y avisando de que no hay que salir, sólo para lo imprescindible. Pero no dura mucho. Se vuelven a cerrar ciudades, regiones enteras, y si alguna no lo hace, los demás las insultarán y las harán culpables de los nuevos contagios, incluso cuando es evidente que el hecho de estar encerrados en casa no mejora los datos ni de contagios ni de muertes. Más de un año desde el comienzo de la pandemia y los científicos no son capaces de encontrar medicamentos para tratar una enfermedad como la gripe. Sin embargo, las grandes farmacéuticas dedican su tiempo a sacar vacunas que …

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Pedro Izquierdo

23-4-2021

Nos habéis borrado el rostro cubriéndolo

Nos habéis borrado el rostro cubriéndolo,
habéis inoculado el miedo como un veneno
envuelto en una suave brisa.
Nos habéis quitado el aire
y ahora respiramos asustados.
Habéis plantado la semilla de la duda
y su fruto ha sido la desconfianza.
Nos habéis robado los besos
y nos habéis hecho temer los abrazos.
Habéis desviado nuestros pasos,
nos habéis hecho caminar separados,
y en esa distancia, habéis esparcido la niebla.
Temblamos por el fututo de nuestros hijos,
y seguiremos trémulos.
Nos habéis separado de nuestros padres,
de nuestros hijos, habéis marcado
el calendario de nuestros breves encuentros,
y en nuestros relojes, las finas manillas,
se han convertido en signos de interrogación.

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El Foro de Davos y el siniestro Klaus Schwab

Ángela

5-3-2021

 

El Foro Económico Mundial, más conocido como el Foro de Davos, ha sacado en su web uno de esos vídeos terroríficos a los que nos tienen acostumbrados. Es tan siniestro que ante la reacción de la gente, lo han tenido que retirar.

Su propuesta de mundo feliz es un mundo deshabitado. Al fin y al cabo, la eugenesia es uno de los fundamentos de estos miserables. Para mantener el planeta hay que acabar con el ser humano. Estos monstruos pretenden hacernos desaparecer del mapa como sea. Como parece un poco difícil matarnos a todos (bueno, a casi todos, que necesitan algunos esclavos para que los mantengan), pretenden encerrarnos en casa definitivamente. De momento lo han conseguido. Si nos han encerrado con la excusa del coronavirus, ¿por qué no van a encerrarnos con la excusa del cambio climático? El odio de estos locos malvados al ser humano es absoluto.

Para ver el vídeo pinchar aquí

Por si lo retiran, describimos a continuación las distintas escenas con los subtítulos en inglés y en español más algunos comentarios.

MadridvaciaEn un silencio total, vamos viendo imágenes de calles totalmente desiertas sin coches ni personas andando por ellas, con el texto: Earths’s seismic noise has been the lowest in decades due to lockdowns (El ruido sísmico de la Tierra ha sido el más bajo en décadas debido a los confinamientos). Toma claro, nunca jamás se había parado el mundo hasta ahora. No se oía ni el ruido de una mosca.

Siguiente imagen: una persona ante varias pantallas de ordenador. Texto: Scientists saw a “wave of quiet” aorund the world in 2020 (Los científicos vieron una «ola de tranquilidad» en todo el mundo en 2020). Los científicos veían tranquilidad donde la población veía miedo.

En la tercera imagen aparece de nuevo una calle desierta. Texto: Ambient noise in some cities fell 50%  (El ruido ambiental en algunas ciudades cayó un 50%). En otras el 100%. Se acabó el ruido y se acabó la vida.

Ahora aparecen en pantalla decenas de aviones en tierra. Texto: As fewer people used transport  (Como menos personas utilizaron el transporte). ¿Menos? Una o ninguna utilizaron los aviones. Sólo los sinvergüenzas como vosotros.

tallervacio2Las imágenes deprimentes se suceden: una pequeña empresa textil parada, absolutamente vacía, ni una persona trabajando ni una máquina funcionando. Texto: And factories closed. (Y las fábricas cerraron) Las fábricas cerraron y las familias se arruinaron. ¡Qué alegría para vosotros, canallas!

La conclusión en la siguiente imagen en la que aparece un sismógrafo. Texto: The quiet enabled scientist to record small earthquakes they would usually miss. (El silencio permitió al científico registrar pequeños terremotos que normalmente se perderían). ¡Anda, mira, a alguien le vino bien el confinamiento!, a los científicos que pueden registrar terremotos que no existirían porque no se habrían detectado si las ciudades estuvieran funcionando como siempre. ¿De qué le sirve a la humanidad escuchar …

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El año que vivimos penosamente

Desde mi guarida

Ángela

2-1-2021

 

Por fin ha terminado el maldito año 2020 en el que hemos visto como el gobierno nos ha despojado de nuestras libertades con la ayuda impagable (bueno, eso no, pagada) de las televisiones. Arrestos domiciliarios, embozos para salir a la calle, imposibilidad de ver a familiares y amigos a cuenta de un virus errático que ha afectado fundamentalmente a los países occidentales. No sabía que los virus podían elegir a quien atacar. Un virus que aparece en una población china, se salta toda China y llega a Europa para acabar con la salud, la economía y la libertad de los ciudadanos. Y ahora, vemos imágenes en las teles de wuhamdefiestamiles de chinos de fiesta, paseando por las calles, todas las tiendas abiertas y sin mascarillas. Y sin vacunar. Vaya con los chinos. ¿Ellos no necesitan vacunas y nosotros sí? Dicen algunos que está afectando más a Europa porque su población es la más envejecida, pero es una explicación difícil de encajar. ¿Entre 1.400 millones de chinos no hay 100 millones de personas mayores?  ¿o al menos 50 millones? Las cifras de muertos en China no llegan a 5000. Incluso teniendo en cuenta que los chinos mienten por sistema, los números no cuadran; multiplica por 10 esa cifra y todavía no llega al nùmero de fallecidos en España. Una de dos, o los chinos son extraterrestres o los extraterrestres somos nosotros, los occidentales. Porque en África el coronavirus también ha entrado de puntillas. Un ejemplo es Nigeria que …

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No tenéis vergüenza

Desde mi guarida

Ángela

24-9-2020

 

Os habéis tirado a la calle unos cientos porque el gobierno de la Comunidad de Madrid ha tomado la medida de cerrar algunos barrios por el exceso de contagios por coronavirus que se están produciendo en ellos. Estas mismas medidas se han tomado en otras comunidades, pero allí no salís a manifestaros porque son afines a Pedro Sánchez y Cia. El gobierno al que hay que derribar es el de Madrid. Madrid es mucho Madrid y vuestros jefes lo quieren a toda costa.

Habéis salido con vuestras pancartas, las de siempre, gritando las consignas de siempre, o sea, las que dicen vuestros jefes. ¿Dónde estabais cuando vuestros jefes nos encerraron a todos, no a un barrio ni a dos, ni a una ciudad ni a dos, a toda España? Meses encarcelados y no habéis salido ni uno solo de vosotros a protestar, y cuando alguien lo ha hecho, habéis salido a insultarlos, a increparlos porque no eran de los vuestros. No tenéis vergüenza.

Nos han encerrado durante meses, con un estado de alarma impuesto por el gobierno por el que no hemos podido salir de casa, no del barrio, ¡de nuestra casa! No hemos podido salir a la puerta de la calle. El gobierno convirtió nuestra casa en una cárcel. Millones de personas encerradas, mirando por la ventana las calles vacías, viendo cómo el mundo se venía abajo, sin poder ver a nuestros familiares y amigos; sin poder enterrar a nuestros padres y abuelos; cientos de miles de personas sin trabajo porque las empresas han tenido que cerrar, y no habéis rechistado. Como los que mandan son de los vuestros, a callar. ¡Qué bien mandados sois! ¡Y qué poca vergüenza tenéis!

Cuando el licenciado Simón (que no es doctor, pero es que ni siquiera hizo el MIR, obligatorio para cualquier licenciado en medicina que quiera trabajar en la sanidad pública), dijo que no había que llevar mascarilla, no la llevasteis; cuando dijo que había que llevarla os la pusisteis; cuando dijo que había que llevar guantes, os lo pusisteis; cuando …

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 ÁNGELA

Desde mi guarida

31-7-2020

¿Qué bebe Don Simón?

Del “hoy como con don Simón”, después de meses dándonos las comidas rodeado por militares, policías, guardias civiles (recuerden, aquel que decía que ellos estaban para minimizar las críticas al gobierno, y ahí sigue), he pasado a preguntarme qué bebe don Simón, el flamante director  del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad español. Si alguien lo sabe, por favor, que me lo diga. Porque yo ya soy adicta al agua con bicarbonato. Cada vez que lo veo salir en televisión, y ha salido muchas veces (le gusta más que a un tonto una tiza) recurro al bicarbonato para que no se me produzca una úlcera de estómago. Don Simón debe tomar algo especial, algo muy tonificante y relajante a la vez, agua con limón y con azúcar o miel o algo así, porque no es posible presentarse ante millones de personas durante meses diciendo cosas absurdas y contradictorias y quedarse tan pancho. Por recordar algunas de las más gordas:
«España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado» y esperamos que «no haya transmisión local y en ese caso sería muy limitada y muy controlada”… ¡Qué lince el epidemiólogo de cabecera de Pedro Sánchez!

FernandoSimon«Si mi hijo me pregunta si puede ir a la manifestación del 8-M le diré que haga lo que quiera». (Eso lo declaraba un día antes de la manifestación y en esa misma comparecencia televisiva anunciaba que se posponía la maratón de Barcelona que debía celebrarse el 15 marzo, una semana después de la manifestación. ¿Se aplaza un acontecimiento que se iba a producir una semana después y no sólo no se pospone la manifestación del día siguiente, sino que ni siquiera recomienda a la gente que se quede en su casa, sabiendo que iban a participar más de 100.000 personas sólo en Madrid? Tampoco se aplazaró el congreso de Vox, ni los múltiples partidos de fútbol. A partir de ese día los contagios se multiplicaron de manera espectacular. Cualquier persona mínimamente razonable habría dimitido ese día, pero Don Simón, no. Él está hecho de otra pasta. Él y el gobierno que lo mantiene.

«No es necesario que la población utilice mascarillas»…nos dice, para desdecirse un mes después. El 21 de mayo el gobierno declara que es obligatorio el uso de mascarillas para toda la población y don Simón dice, sin caérsele la cara de vergüenza que “en una situación de escasez en el mercado de mascarillas quisimos ser muy prudentes a la hora de hacer recomendaciones que no se pudieran aplicar”. O sea, que las mascarillas no eran necesarias unos días antes porque en España no había suministro de mascarillas para la población. ¿Y este tipo es médico? El MIR no lo hizo, pero algo estudiaría, digo yo. Me gustaría ver su expediente.

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