Un calentamiento raro raro raro
Ángela
9-1-2021
Llevo horas quitando con la pala la mayor cantidad de nieve posible para acceder a la calle, mientras sigue nevando sin parar. Cualquiera podría decir, espérate a que termine, pero es que ha caído tanta que si la dejo me va a costar dios y ayuda quitarla. El caso es que mientras estoy dale que te pego a la pala me estoy acordando de los del cambio climático, sobre todo cuando hablan del calentamiento global. ¿Éste es el calentamiento del que hablan? Porque a mí me parece raro raro raro este calentamiento global. Hace un frío que pela. Y eso que uno de los del tiempo decía hace poco que éste sería el invierno más cálido desde hace años o siglos. Pues empezamos bien.
Están empeñados en que el cambio climático nos lleva al calentamiento global que provocará la desertización del planeta, el descongelamiento de los polos que provocará grandes inundaciones y subirá el nivel de los mares que destruirán ciudades enteras que desaparecerán en el mar y no sé cuántas barbaridades más. Eso dicen los científicos del ala oeste de Europa y EEUU fundamentalmente, porque los rusos llevan años diciendo todo lo contrario: las temperaturas bajarán varios grados y se producirá un gran enfriamiento global. Yo no sé quién tiene razón, lo que sé es lo que a mí me gustaría que ocurriera, y desde luego prefiero que aumenten las temperaturas. Lo siento pero no quiero que esta apuesta la ganen los rusos. Según voy dando paladas me digo a mí misma mirando al cielo: por favor por favor que no ganen los rusos. A cambio, si quieren, les firmamos que …

Me llaman la atención algunas cosas de las que dice la compiyogui. Lo primero es que dice que pueden vacunar a todos los madrileños las enfermeras de la sanidad primaria, pero ¿no estaban saturadas, agotadas? ¿No han insultado a los ciudadanos porque no nos quedamos en casa y vamos matando compatriotas por ahí, y las obligamos a ellas a trabajar sin parar? ¿Que por nuestra culpa se saturaron los hospitales y se pueden saturar de nuevo? Hace unos días una enfermera decía que había llegado a odiar a la gente porque al principio los ciudadanos las aplaudían y después las insultaban (no he oído a nadie insultar a las enfermeras, pero si ella lo dice…) Espero que no me toque esta enfermera si tengo que ser hospitalizada.

a exigir a los fabricantes de juguetes que tienen que llevar a cabo una comercialización «más igualitaria» porque muchos juguetes muestras “estereotipos y roles de género”. ¿Te creías que podías comprarles a tus hijos lo que te diera la gana? No, de ninguna manera. Es Irene Montero y su millón de asesoras, que para eso cobran, las que deciden con qué van a jugar tus hijos y el color de sus vestiditos, y para eso impondrán a los fabricantes los juegos que ellas consideren igualitarios. A mí lo que me oprime el corazón y me rompe las meninges es tanta banalidad. Cualquier estupidez cabe en este ministerio hecho a medida de la capacidad de la mujer del vicepresidente.
importan los ERES que seguirán a los ERTES; ni los pequeños negocios que han cerrado dejando a familias en la pobreza; ni nos preocupa un gobierno que se mantiene porque lo apoyan los mismos que apoyaban a los que asesinaban a diario durante cuarenta años a cualquier ”compatriota” y que dicen que van a destruir España desde dentro; o los otros que también apoyan al gobierno presionándolo para conseguir ayudas económicas al tiempo que dicen que van a por la independencia. No, nada de esto preocupa a los españoles a los que se dirige Pablo Iglesias como compatriotas no se sabe de qué país, porque al vicepresidente de gobierno de España, no le sale decir España ni españoles. A lo mejor es que pretende que nos olvidemos de que él y su cuadrilla acusaron falsamente a uno de sus abogados, José Manuel Calvente, de acoso sexual a su compañera tambié abogada de Podemos Marta Flor Núñez, para despedirlo por “haber investigado algunos de los actos presuntamente ilícitos cometidos en el partido» (Calvente dixit). Pero no pasa nada, la calumnia les sale gratis.
miles de chinos de fiesta, paseando por las calles, todas las tiendas abiertas y sin mascarillas. Y sin vacunar. Vaya con los chinos. ¿Ellos no necesitan vacunas y nosotros sí? Dicen algunos que está afectando más a Europa porque su población es la más envejecida, pero es una explicación difícil de encajar. ¿Entre 1.400 millones de chinos no hay 100 millones de personas mayores? ¿o al menos 50 millones? Las cifras de muertos en China no llegan a 5000. Incluso teniendo en cuenta que los chinos mienten por sistema, los números no cuadran; multiplica por 10 esa cifra y todavía no llega al nùmero de fallecidos en España. Una de dos, o los chinos son extraterrestres o los extraterrestres somos nosotros, los occidentales. Porque en África el coronavirus también ha entrado de puntillas. Un ejemplo es Nigeria que …
Y es que hay mucha gente que despotrica contra la Navidad, como si la Navidad le hubiera hecho algo. Es comprensible que quieran pasar de puntillas por ella los que han perdido algún familiar. Sentarte a la mesa y que no estén tu madre o tu padre o ninguno de los dos, es muy triste, pero en algún momento volverán a sentirse a gusto con el resto de la familia. ¿Pero los demás? Por ejemplo los que no la soportan porque son ateos. Si no eres creyente, ¿qué más te da a ti que la celebren los demás? Pues, no, no soportan que la gente siga celebrando la Navidad; claro que, a pesar de ellos, la seguimos celebrando. Creyentes o no, tenemos una historia detrás. No salimos de la nada. Somos el resultado de miles de años de vivencias, creencias, pensamientos, reflexiones de todos los que llegaron antes que nosotros, y en Europa somos hijos del cristianismo, incluso si nos hemos rebelado contra él. Dentro de ese contexto, la Navidad es mi infancia.