¿Imposición del español?
Ángela
12-3-2021
Me manda mi gran amiga Consuelo, colombiana ella, un artículo con el listado que alguien ha hecho sobre las 10 ciudades donde mejor se habla español, teniendo en cuenta, dicen, la forma de hablar neutra y clara. De un total de diez, tres son ciudades colombianas: Armenia (la ciudad de mi amiga; así está ella, más contenta que unas castañuelas), Medellín y Bogotá. También aparecen Lima, San José (Costa Rica), Andalucía, Castilla, así en general y otras ciudades; en fin un listado como podría ser cualquier otro. Cada uno tenemos el nuestro. En mi listado entraría también Colombia por esa forma de hablar clara, suave sin resultar empalagosa. Y desde luego entraría Murcia, supongo que por motivos familiares. Me encanta esa forma alegre de hablar, con esas eses que se van dejando por el camino que le quitan dureza a la lengua y esas palabras cantarinas y tan descriptivas. No es lo mismo una gran nevada que “un nevazo que es la orden”; a mí me saben mejor los alcanciles que las alcachofas; puede que haga mucho frío, pero cuando dices ¡qué helor! la cosa ya se ha puesto fea. Y ese deje que hace a los murcianos tan cercanos, como si te conocieran de toda la vida.
Teniendo en cuenta que más de 577 millones de personas hablan español en el mundo, de los cuales 480 millones lo tienen como lengua materna, el listado podría ser amplísimo. El español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, solo por detrás del chino mandarín. También es la segunda lengua en el cómputo global de hablantes (dominio nativo + competencia limitada + estudiantes de español), según el último estudio del Instituto Cervantes. Y sin embargo, en algunas zonas de España los niños no pueden cursar sus estudios en español. Un disparate.
Los independentistas no paran, y siempre encuentran compañeros de viaje dispuestos a secundarlos. Resulta que Podemos y Más Madrid, junto con los independentistas catalanes, vascos y gallegos, consideran el español una lengua impuesta y presentarán en el Congreso una proposición no de ley para acabar con la «imposición legal del castellano» en España.
Reclaman emplear el catalán o el euskera en el Congreso, en el Tribunal Supremo, en el Constitucional, en la Audiencia Nacional y en organismos como RTVE o la Agencia Tributaria, así como etiquetar los productos en …



En un silencio total, vamos viendo imágenes de calles totalmente desiertas sin coches ni personas andando por ellas, con el texto: Earths’s seismic noise has been the lowest in decades due to lockdowns (El ruido sísmico de la Tierra ha sido el más bajo en décadas debido a los confinamientos). Toma claro, nunca jamás se había parado el mundo hasta ahora. No se oía ni el ruido de una mosca.
Las imágenes deprimentes se suceden: una pequeña empresa textil parada, absolutamente vacía, ni una persona trabajando ni una máquina funcionando. Texto: And factories closed. (Y las fábricas cerraron) Las fábricas cerraron y las familias se arruinaron. ¡Qué alegría para vosotros, canallas!
El argumento puede ser el de cualquier novela policiaca, aunque en este caso se trate de un suceso real. Los altos cargos policiales y políticos interrumpieron la investigación en varias ocasiones por falta de presupuesto; sólo el empeño de un pequeño grupo de policías dirigidos por su jefe casi en edad de jubilación, hará que el criminal termine enfrentándose a la justicia.
Este ministerio, con la «brillante» Irene Montero al frente, no tiene desperdicio. ¿De quién sería la brillante idea del juego del “armario gay” o la “sopa lésbica” «que consistía en encontrar palabras como machorra o desviada incluidos en una guía para profesores para que estos los apliquen en clase? ¿De dónde han salido estas asesoras de la ministra tan groseras y, sobre todo, tan imbéciles? También me pregunto si los profesores están utilizando esta guía para sus clases. Tendrían delito.