La arbitrariedad y la censura han regresado a Occidente
Thierry Meyssan
15-1-2021
Cuando se inventó la imprenta numerosos autores pusieron en tela de juicio las supuestas verdades de su época. Hubo que esperar 4 siglos antes de que Occidente aceptara la libertad de expresión. Pero con la invención de internet la posibilidad de convertirse en autor se democratizó y la libertad de expresión volvió a cuestionarse de inmediato. Quizás se necesiten siglos para asimilar ese choque y restablecer la libertad de expresión. Mientras tanto, hemos regresado a la censura.
Cuando fundamos la Red Voltaire, en 1994, nuestra primera preocupación era defender la libertad de expresión, inicialmente en Francia y luego en el mundo en general.
Pero hoy en día el concepto de libertad de expresión está siendo, a nuestro modo de ver, deformado y cuestionado. Por eso trataremos de definir en qué consiste ese ideal.
La circulación de las ideas se desarrolló considerablemente con la invención de la tipografía moderna, a finales del siglo XV. Ya no había que creer ciegamente las afirmaciones de las autoridades y cada cual tenía la posibilidad de hacerse su propia opinión.
La mayoría coincidió en afirmar entonces que, aunque el debate es indispensable para la evolución del pensamiento humano, ciertas ideas serían perjudiciales para la sociedad y por ello deberían ser censuradas. Se estimó que las autoridades deberían determinar qué era útil y lo que podía ser perjudicial. Pero la promulgación del célebre Index librorum prohibitorum (Índice de libros prohibidos) por parte del papa Pablo VI no pudo impedir la difusión de las ideas antipapistas.
Nuestro punto de vista es que, en la mayoría de los casos, la censura es más perjudicial que las ideas que prohíbe. Todas las sociedades que practican la censura acaban anquilosándose. Es por eso que todas las autoridades basadas en la censura han acabado siendo derrocadas.
En ese sentido, existe un enfrentamiento entre dos grandes escuelas. El artículo 11 de la Declaración de Derechos Humanos que se proclamó en Francia en 1789 estipula que la ley deberá determinar y reprimir los casos de abuso en el uso de la libertad de expresión, mientras que la Primera Enmienda a la Constitución de los Estados Unidos de América –adoptada en 1791– plantea que ninguna ley podrá limitar tal libertad.
Estados Unidos era entonces una nación en formación que acababa de emanciparse de la monarquía británica. Sin tener aún conciencia de las dificultades de la vida en sociedad, ya había sufrido los abusos del poder de Londres. Su concepción de las libertades era, por ende, que estas no debían reconocer límites.
Fue necesario más de un siglo para que los legisladores franceses lograran determinar los límites de la libertad de expresión, siendo estos la incitación a que se cometan crímenes o delitos, la injuria y la difamación. En cuanto al régimen de censura, el control dejó de ejercerse antes de la publicación y pasó a realizarse después de la publicacion.
En los países de cultura latina se llama “difamación” al acto de atribuir hechos o actitudes negativos sin tener pruebas de que sean reales, partiendo además del principio que ciertos hechos no pueden ser probados –como hechos que han sido objeto de amnistías, crímenes prescritos o ciertos elementos de la vida privada–, debido a lo cual no deben ser publicados. En los países anglosajones, por el contrario, sólo se considera difamación aquella afirmación cuya falsedad puede demostrarse. En la práctica, las leyes latinas exigen que el autor pruebe lo que afirma, mientras que las leyes anglosajonas plantean –por el contrario– que es la persona …
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Van Morrison ha publicado durante el «confinamiento», eufemismo de arresto domiciliario, tres canciones Born to Be Free, As I Walked Out y No More Lockdown contra la decisión de mantener encerrados a los ciudadanos en casa y prohibir su libertad de movimientos por el coronavirus.Van Morrison explicaba el porqué de esas canciones: “No le estoy diciendo a la gente qué hacer o pensar, el gobierno ya está haciendo un gran trabajo al respecto. Se trata de la libertad de elección, creo que las personas deberían tener derecho a pensar por sí mismas”. Este mes ha sido publicada una cuarta canción Stand and Deliver, compuesta por Morrison e interpretada por Eric Clapton cuyo vídeo ha sido censurado por Youtube. Uno más. No soportan que nadie se salga del guión. Los beneficios del disco irán a una fundación que Van Morrison ha creado para ayudar a los músicos británicos que no pueden trabajar desde hace meses. Dice Eric Clapton: “Somos muchos los que apoyamos a Van y sus esfuerzos por salvar la música en vivo; es una inspiración. Debemos ponernos en pie porque necesitamos encontrar una salida a este lío. No vale la pena pensar en la alternativa. Es posible que la música en vivo nunca se recupere «. (Ángela, 20-12-2020)