Bélgica

Bélgica y el genocidio en Ruanda

Ángela

18-11-2017

 

Bélgica muestra de nuevo su mentalidad supremacista pidiendo a España explicaciones sobre las condiciones de las cárceles cuando España reclama la extradición de Puigdemont y los demás golpistas huidos. Explicaciones sobre las comidas de los presos y las dimensiones de las celdas, como si España fuera un país tercermundista. Bélgica que ha sido condenada por vulnerar los derechos de los presos ; un país en el que el hacinamiento en las cárceles es terrible (un 109,6% frente al 84,2% de las españolas). Un país que con una población de 11.365.800 habitantes tiene 5.553 presos preventivos (España con una población de 46.410.149 tiene 7.640), se atreve a pedir explicaciones a los demás.
El país que más genocidios ha provocado en Europa y no en el s.XII, si no en los albores y las postrimerías del s. XX, insiste en su idea insultantemente supremacista.
Si hace unos días les recordábamos las barbaridades que cometieron en el Congo, ahora les recordamos el genocidio de Ruanda en el que su implicación (junto con Francia) está más que probada. Teniendo en cuenta su pequeño tamaño y escasa población en relacióno a la cantidad de muertes, mutilaciones, torturas que han provocado se puede decir que, en proporción, el Estado belga es el más criminal de la historia

Ruanda

El atentado que acabó con la muerte de los presidentes de Ruanda, Juvenal Habyarimana  y Burundi Cyprien Ntaryamira el 6 de abril de 1994, fue el pistoletazo de salida para una de las masacres más terribles de la historia. En 13 semanas, más de 800.000 personas fueron asesinadas, cerca del 75 % de la población tutsi de Ruanda. La matanza comenzó apenas unas horas después de que fuese derribado por un misil poco antes de aterrizar en el aeropuerto de Kigali,el avión en que viajaban los dos presidentes tras unas negociaciones de paz en Tanzania.
El genocidio fue planeado y ejecutado con cuidado. A partir de listas preparadas, primero los militares y después un número desconocido de personas portadoras, la mayoría de ellas de machetes, de garrotes con clavos o de granadas, asesinó metódicamente a quienes …

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Genocidio belga en el Congo

Ángela

9-11-2017

 

La pequeña Bélgica esconde tras su imagen de democracia, uno de los más grandes genocidios de la historia. “Como muchas actividades imperialistas, la colonización belga se inició como un mero ejercicio de piratería. Pero los niveles de terror alcanzados en las poblaciones locales, la contribución de la burocracia estatal y las estimaciones de muertes hacen que los sucesos en el Congo sean comparables con, por ejemplo, las atrocidades del nazismo y el Holodomor (Gran Hambruna) de Ucrania, concebida por Stalin”, dice el historiador Tim Stanley, de la Universidad de Oxford.

La Conferencia de Berlín (1884-1885) significó el reparto de África entre las grandes potencia europeas. A Bélgica se le cedió un inmenso territorio, 80 veces más grande que este pequeño país, aunque el dominio efectivo del llamado Estado Libre del Congo pasa a Leopoldo II, rey de Bélgica, a título personal. Pero de libre no tuvo nada. Leopoldo II explotó a la población de la manera más salvaje que mente humana pueda imaginar. Torturas, mutilaciones, asesinatos eran el pan nuestro de cada día en el Congo, país que no visitó nunca, pero que controlaba con un ejército de más de 16.000 hombres.

torturas

 

Mutilaciones

 Torturas y mutilaciones de niños

A través de la Asociación Internacional del Congo creada como tapadera de sus fechorías, le llegaban los fondos del Estado belga, bancos y otras entidades para construir las infraestructuras que le permitían sacar del país primero el marfil y luego el caucho necesario para la construcción de neumáticos en el inicio de la industria automovilística. En poco tiempo se convirtió en el hombre más rico del mundo, y fue considerado un benefactor para los belgas por los monumentos que construyó en ese pequeño país con la sangre de los pobres congoleños. Todos los estudios calculan en más de  10 millones el número de muertos, más de la mitad de la población del Congo, entre los años 1885 y 1908, año en que cede sus derechos al Estado belga a cambio de una barbaridad de millones.
A los belgas solamente les empezó a preocupar cuando comenzaron las quejas de las empresas que trabajaban allí al ver la disminución drástica de la mano de obra.
Algunos estudiosos se centran en Leopoldo II, lo tachan como el criminal que era, pero parece que quieren salvar al Estado y a la sociedad belga como si no supieran nada de lo que su rey estaba haciendo en el Congo, pero eso no es así. Bélgica se convirtió en una potencia imperialista a través de él. Si actuaba tan impunemente es porque se lo permitían y porque, todavía en el s.XX la sociedad belga consideraba normal la esclavitud; muchos años después de esta barbarie, con ocasión de la Exposición Universal de Bruselas en 1958, !se abre un zoológico humano en Bruselas! ¿Y esta gente que hace cuatro días iba a ver a los pobres niños congoleños como si fueran monos, quiere dar lecciones de democracia a los demás? Hay que tener muy poca vergüenza.

Zoohumano

Zoológico humano en Bruselas, 1958

Para más información podéis ver las siguientes páginas: Piratas y emperadores, El blog de Luis G. Pueyo, Biografías siniestras, y el vídeo de  Julián Rivera Ortiz

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