Asesinados por ETA un mes de diciembre

Historias de nadie

Estamos en diciembre y este es el último capítulo de esta serie sobre los atentados de ETA.

Todo comenzó porque se han empeñado en resucitar a Franco, un dictador muerto hace 50 años, mientras que pretenden hacernos olvidar que ETA mató a 853 personas en el mismo espacio de tiempo. Pedro Sánchez y sus secuaces quieren que recordemos lo que la mayoría de la población no sufrió (los mayores de 50 años no lo conocieron; los jóvenes de 20 no saben ni quien es), pero que olvidemos a los que han matado a casi mil personas en los últimos cincuenta años. A estos hay que olvidarlos porque los asesinos y sus herederos son los que los mantienen en el poder. Esta pandilla de cuatreros llegó al poder para destruir el país y lo están intentando por todos los medios. Para conseguirlo, necesitan a los asesinos y sus herederos, así es que, hay que convertirlos en “demócratas” sea como sea.

Pero la historia está ahí. Ni siquiera la historia hace falta, basta con la memoria. Todos nos acordamos de esos atentados que nos encogieron el alma. Como el ocurrido un 11 de diciembre de 1995, en el que un coche bomba cargado con cincuenta kilos de explosivos hizo estallar por los aires un furgón policial. Seis personas eran asesinadas y sus cuerpos destrozados y esparcidos por el suelo en el Puente de Vallecas, al lado de la M-30. Otras decenas resultaron heridas. Recuerdo perfectamente, entre las personas que fueron a socorrerlos, al joven con un jersey azul que daba patadas al suelo y agitaba los brazos gritando sin parar: hijos de puta hijos de puta hijos de puta hijos de puta.

Esos es lo que sois: unos hijos de puta. Los que asesinasteis a casi mil personas y los que mirasteis a otro lado durante años, y los que los justificáis, y los que pretendéis hacernos creer que no son los mismos, o que ya han pagado sus culpas con la cárcel. Sois todos unos hijos de puta.

Cada persona asesinada tenía una familia, amigos, compañeros que han sufrido su pérdida. Murieron 853 pero fueron miles las personas que sufrieron directamente estas muertes. Un país enteró lloraba cada día porque unos asesinos (a los que algún día sabremos por qué se les dejó asesinar cuando todos sabemos que si el Estado quiere no duran ni cuatro días), decidieron hacernos la vida imposible.

Nosotros no olvidamos porque no queremos. Porque los asesinos no pueden salirse con la suya. Porque si diéramos por buena esta mierda que nos quieren hacer tragar, no seríamos personas decentes, no nos tendríamos respeto a nosotros mismos. Y sin dignidad no se puede vivir.

Un recuerdo para los asesinados, pero también, para sus familiares, sus amigos; para los heridos, los mutilados, los secuestrados, los expulsados; los que han pasado por psiquiátricos porque no soportaron el dolor; para los hijos que han vivido sin padres, para los padres que han vivido sin hijos, para los hermanos que han vivido sin hermanos. En fin, para todos los que han sufrido la barbarie en sus carnes.

Un recuerdo de corazón.

 

Asesinados por ETA un mes de diciembre

1-12-1978 – Manuel León Ortega. Asesinado a tiros en Oñate (Guipúzcoa) en un bar. Su compañero que pudo ponerse a salvo.

1-12-2007 – Raúl Centeno Bayón. Asesinado en Capbreton (Francia)  Junto a su compañero, Fernando Trapero, realizaba labores de vigilancia para obtener información de las actividades de ETA cuando fueron identificados casualmente por miembros de la banda y tiroteados dentro de su coche. Murió en el acto.

1-12-2007 – Fernando Trapero Blázquez Asesinado en Capbreton (Francia) en el mismo atentado que Raúl …

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